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No me moverán

El eco de la EPA

Noviembre 1, 2011

La EPA (Encuesta de Población Activa), publicada el viernes pasado, ha arrojado cinco millones de parados y un millón cuatrocientas mil familias con todos sus miembros en desempleo. No hacía falta que los sociólogos hicieran la encuesta para ver la gravedad de la situación. Cualquiera que oiga la calle lo sabe. En cada familia española hay miembros que no encuentran trabajo. La desesperación laboral es la pauta de los españoles, agravada en los jóvenes y los mayores de cincuenta años.

Lo peor es que la situación tiene visos de alargarse en el tiempo, como gritos que se lanzan en un valle y se repiten a través del eco. El eco de esta EPA se repetirá en las dos siguientes, la del cuarto trimestre del 2011y el primero de 2012, como mínimo.

La EPA del cuarto trimestre de 2011, a publicar en enero del 2012, será igual de apabullante o más. No hay ninguna razón para que arroje creación de puestos de trabajo. En otoño acaba la temporada turística, la labor agrícola finaliza y se reduce la construcción por la llegada del frío. Además este año las Administraciones públicas no van a contratar, como pasó en 2010, y no aumentarán los trabajos temporales de la campaña comercial de navidad, ante la perspectiva de la atonía del consumo. La economía internacional está en un impás y el sector exterior no seguirá creciendo al ritmo de los últimos meses. A fin de año pasaremos de los cinco millones de desempleados con facilidad.

Lo grave es que el siguiente trimestre, enero-marzo 2012, es tradicionalmente malo en términos de empleo. Por tanto ese periodo crecerá el paro para decrecer ligeramente en abril, mayo, junio y julio de 2012 con los contratos temporales de los servicios turísticos. Es posible que la EPA del segundo trimestre de 2012, el que acaba en junio, arrojará algo menos de cinco millones de desempleados, si hay suerte.

¿Y luego? Dependerá de lo que haya hecho el nuevo Gobierno y la situación internacional. Si el Gobierno acierta y aplica medidas profundas de reforma, entonces se empezará a recuperar la credibilidad y la confianza. En consecuencia, se notará alegría en el consumo y el otoño de 2012 no será tan desastroso, en términos de creación de puestos de trabajo, como los dos años anteriores. Será el signo de que se ha modificado la tendencia del mercado laboral para bien. Eso realimentará la esperanza y creará un círculo virtuoso. Si además la economía internacional tira del sector exterior, el barco de la economía española hinchará sus velas con viento a favor.

En caso contrario, si el Gobierno se equivoca, por errado o pusilánime y si la economía internacional cae ¡Dios nos pille confesados! Si una de las dos falla y la otra no, seguiremos en la cuerda floja.

En la economía internacional poco podemos hacer. Pero, sobre el Gobierno si podemos influir, empezando por votar bien el 20N ¿Lo haremos?

José Ramón Pin Arboledas es Profesor del IESE. Titular de la Cátedra de Gobierno y Liderazgo en la Administración Pública.