Menú Portada
¡Qué fuerte!

El dinero sí da la felicidad

Julio 28, 2011

La naturaleza nos ofrece sus contrastes y el hombre sus absurdeces. Nunca los extremos ni los excesos fueron buenos; sequía en unos lugares del mundo y lluvias torrenciales en otros que arrasan poblaciones. Fanáticos que matan por locura, alegando ideales políticos, al igual que otros matan a sus exparejas alegando razones sentimentales, -extremos al fin y al cabo que tienen que ver con la demencia, no con la ideología-, frente a accidentes que sesgan la vida de personas. Anuncian también ahora los bancos sus beneficios y se quejan de que, aún siendo enormemente positivos, no hayan obtenido tanto como en años anteriores; ganan incluso estando en crisis y no están contentos.

El cuerno de África se muere de hambre mientras que el mercado futbolero anuncia fichajes multimillonarios para que millones de personas veamos a unos cuantos hombres correr detrás de un balón. Ante esta hambruna, el mundo se vuelca para ayudarles y los que están allí mandando no dejan pasar la ayuda que significa la vida para millones de personas. Así que, no sólo es la sequía el problema, sino que se une el hambre y la violencia. Así es la vida de injusta. Todo está en contra de una población que sufre una guerra desde hace 20 años y que, además, sufre las inclemencias de la naturaleza junto a las del hombre. Más de 11 millones de personas necesitan ayuda alimentaria debido a la sequía y, la poca que llega, se convierte en motivo de conflicto entre ellos mismos.

Noticias tristes

Por supuesto que estas imágenes que vemos en el telediario a la hora de comer nos tocan la fibra estos días, pero mañana se nos olvida porque bastantes problemas tenemos algunos aquí como para preocuparnos y ayudar a los que están allí. Aquí también hay niños enfermos que necesitan ayuda. También hay familias que no llegan a fin de mes. Otras van a ver como sus casas se las queda el banco, ese banco que justo hace unos días anunciaba a bombo y platillo sus altos beneficios obtenidos en los últimos meses. Da pena y rabia, ver en la tele las imágenes de estos pobres niños somalíes y esta pobre gente desahuciada, y que la siguiente noticia, como todos los años, sea la de la fruta de los camiones españoles tirada por los suelos gracias a nuestros queridos vecinos franceses. Triste que esto se permita y que no haya quien le corte de una vez las alas a estos cuatro chulos gabachos que se creen con derecho a tirar nuestros productos y nuestro esfuerzo por los suelos como si fuera porquería. Indignante que se siga permitiendo y que tengamos que verlo, año tras año como una noticia más de las habituales.

Cuestión de dinero

El caso es que, con tanta mala noticia y con tanta pobreza en el mundo, esa frase que afirma que “el dinero no da la felicidad” no tiene ningún fundamento así que uno no sabe cómo ayudar y, teniendo en cuenta como está el país, con las autonomías endeudadas hasta las cejas, y no sólo porque Cospedal levante su liebre, sino porque están todas hasta arriba, -da igual el partido que las gobierne, todas tienen una deuda desorbitada-, cualquiera les pide dinero cuando están ellos para mendigar. Así que nadie tiene la solución para esto ni para aquello. Bueno, puede que si, puede que la tenga algún político pero que no la suelte si no se le vota. ¡Ay que ver cuánta solidaridad!

Rosana Güiza

rosanagüiza@extraconfidencial.com