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Mensaje en una botella

El dinero bajo un colchón

Abril 3, 2013

El colchón dice mucho de quien yace sobre él. Posee propiedades que van más allá de facilitar el sueño perfecto o combatir los ácaros. Sobre un colchón puede hacerse casi todo, según expone brillantemente Groucho Marx en su recomendable libro Camas. El genial cómico explica como nadie la importancia de la cama propia y, por extensión, del colchón sobre el que dejarse caer. En su obra, Groucho describe cómo convirtió su cama en el altar del santuario de su dormitorio. Camas fue editado en el año 1929.

Casi una centuria después, vuelve con garra y con fuerza amigos uh uh uh, un elemento que parecía olvidado: el colchón convertido en banco. Crecí oyendo contar a mis abuelos cómo el colchón se había convertido en refugio de las perras que los españoles ahorraban en los tiempos de incertidumbre de la primera mitad del siglo XX. La leyenda fue trasladándose por transmisión oral durante décadas. Ahora, en 2013, la transmisión ya no es oral sino visual.

Hace unas semanas hemos podido ver cómo la Guardia Civil ha encontrado 82.000 euros bajo un colchón en la vivienda de Juan Lanzas, ex sindicalista de UGT y conseguidor de ayudas de los ERE que investiga la juez Mercedes Alaya. Los ERE investigados fueron pagados con dinero de la Junta de Andalucía de forma fraudulenta a personas a las que no correspondía cobrarlos. La juez acusa al señor que tenía ese dineral bajo el colchón de haber cobrado otro dineral mayor: seis millones de euros.

Espabilaos

Hay que tener poca vergüenza y mucho colchón. Ésa parece la clave. En estos tiempos en que el ministro Luis de Guindos se afana en concentrar el negocio bancario, nace una nueva entidad con vocación de competir por entrar en la lista de los elegidos. Se trata del Banco Doméstico para Espabilaos (BDE). Es Banco porque sirve para depositar ahorros; es Doméstico porque no tienes que sacarlo de casa; y es para Espabilaos porque los clientes son listos, pillos, jetas, vivos, avispados, espabilaos en definitiva.

El colchón recupera un protagonismo perdido por la mejora de nuestro nivel de vida nacional. Y ahora se descubre que los titulares de las cuentas del BDE no son pequeños ahorradores sino grandes impositores de gran desahogo. Pero no de desahogo como “alivio de la pena o aflicción”, sino como “desenvoltura o descaro”. La Real Academia de la Lengua dixit.

Los fabricantes de colchones deben de estar planteándose ya un cambio en su estrategia comercial pensando en ofrecer nuevas posibilidades a los compradores. Especialmente ahora que sospechan que los más interesados en hacerse con colchones ahorradores son clientes potenciales que pueden resolverles la temporada. Si los interesados se deciden a hacer un pedido, comprarán más de un colchón per capita. Con uno no tienen ni para empezar.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero