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Mensaje en una botella

El desafío total de Esperanza Aguirre

Mayo 27, 2015

La cabeza acaba muy lejos de los hombros del personaje después de que su voz se haya convertido en un disco rayado y después de que el cráneo se haya abierto de par en par revelando que en su interior se esconde la cabeza de un señor entrado en músculos.

El señor cachas resulta ser Arnold Schwarzenegger, que se deshace de la cabeza del disfraz organizando un festival de pirotecnia de consecuencias letales. El personaje que encarna es el obrero de la construcción Douglas Quaid, a quien la empresa Memory Call hace creer que es el agente secreto Carl Hauser. Esa identidad falsa, que le han implantado en el cerebro junto a otros falsos recuerdos, es la que le lleva al planeta rojo. Su objetivo es entregar información a los rebeldes que luchan contra Vilos Cohaagen, el temible gobernador de la colonia terrestre en Marte.

A toda costa

Esperanza Aguirre me recuerda a Douglas Quaid porque parece haber perdido la cabeza, que con tanto tino ha llevado siempre sobre los hombros cuando arreciaban las duras y cuando se cosechaban las maduras. La candidata del PP a la alcaldía de Madrid, que sabe que Ahora Madrid y el PSOE planean pactar para hacerse con el Ayuntamiento, intenta evitarlo a toda costa. Aguirre ha ofrecido su apoyo al socialista Antonio Miguel Carmona (que encabeza la tercera lista más votada), para convertirlo en alcalde. En vista de que esta fórmula ha sido rechazada inmediatamente por Carmona, la candidata del PP ha propuesto una coalición entre PP, PSOE y Ciudadanos (cuarta lista más votada), en la que podrían ser alcaldes tanto Antonio Miguel Carmona como Begoña Villacís (candidata de Ciudadanos).

Pero no son las dos únicas propuestas que hace Esperanza Aguirre. La tercera consiste en apoyar un Gobierno de concentración junto a Manuela Carmena, que encabeza la candidatura de Ahora Podemos y que fue la segunda más votada en las elecciones del domingo pasado. Esta opción sería posible siempre que “las propuestas de constituir soviets en los distritos decaigan”, en palabras de Aguirre.

En planetas distintos

La candidata del PP explora todas las opciones que eviten que Carmena pueda convertirse en alcaldesa exclusivamente con el apoyo del PSOE. Pero Aguirre no sólo teme la posibilidad de que gobierne Madrid una candidatura que lleva a Podemos en su interior. También teme la falta de reacción del Partido Popular ante el resultado de los comicios del día 24, que no ha dudado en calificar como “muy malo”. Por ello ha anunciado: “El PP requiere una refundación y me propongo llevarla a cabo en Madrid”. Poco se parecen estas palabras a las pronunciadas horas antes por el presidente Mariano Rajoy: “No habrá cambios ni en el partido ni en el Gobierno”.

Hace tiempo que Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy parecen vivir en planetas distintos. Igual que Douglas Quaid y Carl Hauser. Antes decíamos que la lideresa del PP madrileño parece haber perdido la cabeza. Pero las apariencias engañan a veces. ¿Sería posible que Aguirre no estuviera actuando de forma delirante y que al final se descubriera que no es ella quien recibió en su cerebro el implante de una falsa identidad?

Esperanza Aguirre, ¿es Douglas Quaid o realmente es Carl Hauser? ¿Son sus propuestas un rosario de ideas delirantes o está advirtiéndonos de una realidad oscura que somos incapaces de ver? La realidad, que vuelve a superar a la ficción, no tardará en sacarnos de dudas.

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero