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El mayordomo

El cuidado personal del caballero

Octubre 17, 2010

Disfrutar de las manos de un buen barbero, realizarse la manicura, la pedicura, la limpieza facial así como asearse de forma diaria la cara son algunas de las obligaciones a las que todo caballero debería atender


Hasta bien recientemente el cuidado personal era algo reservado casi en exclusiva para las damas. Sin embargo, con el paso de los años los caballeros han aprendido de las ventajas que la cosmética más avanzada podía también aportarles a ellos. 

Acudir al barbero 

Uno de los placeres a los que todo caballero debería sucumbir en aquellos días en los que sus ocupaciones se lo permitieran sería el de acudir al barbero para que fueran las manos de éste las que efectuaran el aseo diario de su barba. 

El sentarse sobre un cómodo sillón de piel y dejar durante unos minutos la mente en blanco mientras unas suaves toallas refrescan esa tez que ha sido rasurada con esmero, es uno de esos pequeños rituales a los que todo caballero debería entregarse al menos una vez en su vida. 

Si bien el alocado tiempo que incluso el dando del S.XXI tiene que afrontar hace difícil visitar al barbero entre semana, hay otros placeres, que también obligaciones, a los que el caballero debería atender como hace con cualquiera de sus otras ocupaciones. 

El cuidado de la cara
 

Prácticamente ya todos los caballeros se ponen una crema hidratante después de afeitarse por las mañanas pero no son tantos los que hacen lo propio antes de meterse en la cama. Hoy representa cuanto menos una temeridad irse a la cama sin previamente haberse limpiado e hidratado la cara. 

La enorme contaminación de nuestras ciudades trae como consecuencia una acumulación de suciedad que de no desprendernos de ella antes del descanso, se introducirá en nuestra cara a través de los poros produciendo la aparición de los tan poco estéticos puntos negros. 

Si bien la limpieza nocturna de la cara y su correspondiente hidratación se deberían convertir en un rito diario, la exfoliación del rostro debería ocupar nuestro tiempo una vez a la semana. Exfoliando nuestra tez retrasaremos la aparición de imperfecciones y la prepararemos para absorber con gran deseo la crema hidratante posterior. 

Igualmente, nunca un caballero debería dejar pasar más de dos meses sin acudir a su estilista de confianza para realizarse una limpieza de cara. Resulta increíble observar como presidentes de multinacionales y otras personas expuestas a diario a los medios se gastan fortunas en sus trajes, desgraciadamente no en sus zapatos, y se olvidan del cuidado de su rostro. 

Perfilar las cejas 
Como hemos apuntado en repetidas ocasiones, la elección de las prendas del atuendo del caballero se deben hacer teniendo presente que éstas deben resaltar el rostro de su propietario. Sin embargo, no hay elección de cuello o solapas que puedan disimular un rosto “adornado” con puntos negros. Otra parte del rostro que exige de la atención del caballero y que debería cuidar con esmero son las cejas. Si bien son pocos los señores que visitan a su estilista para desprenderse de los putos negros de su rostro, menos son los que le piden a éste que perfile sus cejas. 

La mayoría de los señores es de la opinión de que con unas simples pinzas es suficiente para desprenderse del vello del entrecejo. Si bien dichas pinzas pueden echarnos una mano en un momento de necesidad, solo nuestro centro de belleza podrá, además de limpiar nuestro ceño, también retocar nuestras cejas en toda su extensión. 

Si todos nosotros acudimos al peluquero cada determinado tiempo para que nos corte el pelo o nos retoque una parte de él, también parece lógico que un profesional sea el encargado de perfilarnos nuestras cejas. Las cejas no solo intentan ganar su terreno en el entrecejo, sino que también lo hacen en la parte superior, inferior y exterior de las mismas. Por ello, es más que recomendable que cada tres meses acudamos a nuestro centro de belleza para que nos moldeen nuestras cejas. 

La importancia de cuidar las manos
 

Las manos son junto al rostro la parte del cuerpo humano más expuesta a las agresiones del exterior. Bien sea por el frío o el calor, nuestras manos sufren las inclemencias climatológicas tanto en invierno como en verano. Por ello, resulta indispensable, al menos una vez al día, untarlas con una crema hidratante que les haga olvidar las temperaturas extremas de nuestro país. 

Una vez tengamos suficientemente hidratadas las manos debemos pensar en cuidar igualmente nuestras uñas. Unas uñas bien cortadas y sin cutícula son una muestra clara de que nuestro aspecto nos importa. Además, unas manos cuidadas serán fácilmente detectadas por nuestro entorno femenino.

Los pies, aunque no se vean, también son importantes
 

Los pies del ser humano no fueron creados para estar todo el tiempo enfundados en un par de zapatos. El ritmo de vida actual obliga a la mayoría de los caballeros a llevar sus zapatos al menos diez horas al día, lo que causa cierto sufrimiento a los pies. 

El contacto continuo con las duras suelas de cuero así como el roce y el calor producido por los zapatos cerrados que la vestimenta de negocios impone, afecta a nuestros pies afeándolos y obligándonos a disfrutar de una pedicura cada determinado tiempo. 

Definitivamente, atrás quedaron los años donde cuidarse era solo cuestión de las señoras. Hoy existen infinidad de productos orientados en exclusiva para el caballero más exigente con su aspecto. Igualmente, el auge del cuidado personal del caballero ha hecho que florezcan centros de estética solo para ellos lo que da ese toque de intimidad que los señores más tímidos pudieran necesitar. 

Jeeves
elmayordomo@extraconfidencial.com