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¡Qué fuerte!

El cuento de la depresión postvacacional

Septiembre 2, 2010

Aquí, desde la supuesta depresión postvacacional, en una tarde tormentosa y fresca que agudiza más este estado e, iniciado ya el mes de septiembre y mirando atrás, se hace un poco cuesta arriba la vuelta a la rutina, la verdad. Pero tampoco es para tanto. Incluso puede que no sea para nada ya que, parece ser, que todo es un cuento del españolito currante.
La depresión es una enfermedad psiquiátrica bastante clara y con un diagnóstico definido que afecta a unos seis millones de españoles. Tanto es así que se ha convertido en la segunda causa de baja laboral en España. Pero ahora, resulta que, según los expertos, lo que sentimos cuando volvemos al trabajo después de las vacaciones de verano no es una depresión, ni mucho menos. En definitiva, no existe la depresión postvacacional.
Lo que significa que, o ya se tenía de antes o, simplemente, cuesta un poco adaptarse de nuevo a la rutina, un bajón en el estado de ánimo nada más. Exactamente igual que el malestar transitorio y breve que se siente cuando llega el lunes después de haber descansado durante el fin de semana. Además, este año, un 80% está contento de volver al trabajo aunque, según otra encuesta, más del 55 % dice sufrir este síndrome postvacacional. El caso es que, depresión, como tal, no es.

Las pornochachas

Ya que la supuesta depresión postvacacional está relacionada exclusivamente con el trabajo, esta debe llegar precisamente cuando no lo tienes y hay que recurrir, como es el caso de algunos hombres y mujeres, a la prostitución. Digo esto porque se ha triplicado en los dos últimos años la cantidad de hombres españoles que se dedican a la prostitución por culpa de la crisis. Además, la BBC asegura que el número de ofertas de servicios de pornochachas en España se ha disparado en el último mes. Según la cadena británica, sólo en el último mes, se detectaron más de 750.000 anuncios de empleadas que ofrecen este servicio. Claro que, en lugar de cobrar la hora a 10 euros la cobran entre 20 y 30 euros, el caso es quitar el polvo.
La depresión también afecta a los que están en paro y darían lo que fuera por volver a trabajar y sufrir la supuesta depresión postvacacional. ¿Cuántos hay que no han podido tener vacaciones porque no tienen un puesto de trabajo? Ya lo dicen las cifras del paro. Justo desde ayer más de 60.000 personas propensas a la depresión. Depresión le entra a esos padres de familia numerosa que se enfrentan a duras cifras para afrontar la vuelta al colegio de sus hijos. O los directores de esos concesionarios que, durante el mes de agosto, no han vendido ni un solo coche.


La no depresión de Pili y Mili (Pajín y Valenciano)

Y no les digo nada de los 33 mineros chilenos sepultados a 700 metros bajo tierra desde hace un mes. La tierra se los ha tragado y tardará todavía unos 3 ó 4 meses en vomitarlos. Ellos si tienen todas las papeletas para sufrir una depresión por culpa de su trabajo y, sin embargo, están sonrientes, esperanzados y animados, por lo menos así los muestran las últimas imágenes. Hasta a Zapatero le debe de entrar la depresión postvacacional al ver lo crudo que lo tiene para llegar a un acuerdo y contar con los apoyos suficientes a la hora de la votación de los Presupuestos Generales del Estado.
Las únicas que no han notado ningún síntoma a la hora de volver al trabajo han debido ser Leire Pajín y Elena Valenciano. Aquí, Pili y Mili, se han organizado un viajecito, a costa nuestra, por supuesto, a Cuba que, además de no servir para nada, hará que vuelvan relajadas y animadas para afrontar las críticas y el nuevo curso político. Ellas sí que saben.
Así que, dejémonos de cuentos. Si lleva tres días trabajando, dé gracias por estar haciéndolo porque, tal y como está el patio, mejor pasarlo un poquito mal después de unas buenas vacaciones a pasarlo mal por tenerlas indefinidas.


Rosana Güiza

rosanagüiza@extraconfidencial.com