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A renglón seguido

El charrán del “bigotes”

Julio 13, 2015

Resulta muy edificante saberse rodear de personas de las que decimos coloquialmente que “merecen la pena”, antes de que puedan darnos lástima. A este segundo grupo pertenecen los que “se las saben todas” y los bichos que “están de vuelta de todo”; como el morlaco “escolareño” –ganadería- de “Curioso” nombre del encierro del sábado celebrado en Pamplona, que tuvo una curiosidad: la de regresar sobre sus pisadas


No “se anduvo con pamplinas”: se giró “a las primeras de cambio”, envuelto en la divisa de su propia osadía, hacia los corrales, “poniendo patas en polvorosa”, y “dejando en la estacada” a sus hermanos y corredores.

Por la puerta grande ha hecho su entrada en el coso mediático el nuevo golondrino logotipo del Partido Popular, sacrificando al anterior que fue ideado por el charrán Álvaro Pérez El Bigotes –involucrado en Gürtel– en el año 2008. Siete años ha durado la charranada del encausado por la justicia, quien se despachó en una grabación telefónica diciendo del chuchero mayor de La Moncloa que es “un mierda y un gilipollas” (sic).

El vuelo del fumarel

En el nuevo distintivo se han modificado: el vuelo del fumarel anterior, el diseño de las dos letras y el tono cerúleo, así como el soporte de imagen que pasa a ser un círculo, con lo que deberían de haber incorporado otras dos pes: la de Pablo; pero no la del nuevo “soltero” vicesecretario de Comunicación, sino la del de catedrales y la de Podemos, obteniendo un tartamudeante resultado final de póker de pes: PPPP.

La neonata razón social visual ha sido configurada desde el interior del edificio de Génova en un alarde de opinable creatividad artística. Quizá para no castigar las arcas del “albatros”; además se evita el tener que emitir facturas susceptibles de ser supervisadas por la fiscalía en sede judicial. Si así fuera, podrían haber recurrido a la convocatoria del nuevo fenómeno de provisión de fondos que empieza a tomar cuerpo con más intensidad cada día: las aportaciones de particulares a través de las redes, el llamado crowdfunding.

La nueva comunicación del PP

La nueva pagaza descansa sobre el acrónimo con un nuevo aire; El azul se ha oscurecido siendo un poco más heleno, quizá para ir cada día pareciéndose al azul mari“a”no de toda la vida; y las letras han dejado de ser cursi…va recuperando la verticalidad. Después de descubrirse la placa de su presentación en sociedad, ha presidido la Convención del partido celebrada durante el fin de semana, en la que, además de las ponencias, junto al nuevo logo se han relatado los logros alcanzados por el ejecutivo, que ha ejecutado de maravilla el no rescate.

El eslogan que ha encabezado el atril en los diversos actos: “x –la nueva comunicación de signos- El Futuro de España”. En el soporte luminoso del escenario: “Conferencia Política 2015”, con la particularidad de que las cifras 1 y 5 vestían de morado. ¿Buscarán –recordemos lo del círculo- en un arrebato de la cacareada renovación y transparencia fichar a simpatizantes del coletero invasor Iglesias?

No se hizo la poesía para la boca del asno

La ganapierde Cospedal, últimamente desaparecida, ha dicho que las libertades no son “irreversibles”, que hay que “defenderlas cada día” y que “están amenazadas por la demagogia y el populismo”. Justo la doctrina que ha difundido recientemente Pablo Casado, al asegurar que en Grecia hay “una ola de atracos y violencia inusitada”. Lo había leído en el ABC de la prensa escrita, pero hete aquí que la publicación fechaba los hechos descritos en el año 2014. ¿Cómo se le llama a esto Dolores?

Rajoy asegura que “Un país es, lo que es su gente”, y defiende “la libertad y la democracia”, menospreciando a los que en política buscan “los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles, como pompas de jabón”. No se hizo la poesía para la boca del asno. 

Paco de Domingo