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Mensaje en una botella

El Carnaval de la corrupción

Febrero 7, 2013

Nadie recuerda nada. Nadie ha hecho nada. Nadie conoce a nadie. El desfile de Carnaval coincide este año con el desfile de la corrupción que asombra tanto como indigna. Sería difícil elegir reina del Carnaval en el desfile corrupto porque hay mucha competencia y está muy reñido. Hay mucho donde elegir y las candidaturas se cimentan en algunos casos sobre bases tan sólidas como corruptas. Ahí radica el peligro: lo corrupto siempre acaba desmoronándose como un castillo de naipes. Pero, mientras tanto, que le quiten lo bailao a los que se lo han llevado calentito.

En el baile de Carnaval de este año nos toparemos con disfraces que servirán para ocultar la identidad de los enmascarados. Pero este año corremos peligro de que se agoten las existencias de máscaras porque hay mucha cara dura que esconder. Hay muchos que tienen más cara que espalda y que no van a encontrar material suficiente para confeccionar los antifaces necesarios. Preste usted atención porque cualquiera puede ser un corrupto y puede ser contagioso: aún no sabemos si nos enfrentamos a una epidemia de consecuencias imprevisibles.

Pero este año se produce otra señalada coincidencia. El Año Nuevo Chino comienza también en plena Navidad tardía de corruptos. Este 2013 será el Año de la Serpiente. Los nacidos bajo este signo gustan del buen vivir, del dinero, de la ropa con clase, de la buena comida y del buen vino. ¿Se les ocurre algún ejemplo entre los que conforman el desfile carnavalesco de la corrupción? ¿Alguno con probada habilidad para invertir bien el dinero? ¿Alguno de ropa con clase y abrigo imposible… imposible que sea siempre el mismo con todo lo que ha ahorrado?

Limpia, fija y da esplendor

Las cosas ocurren por algún motivo. Todo esto es una señal. Es una llamada de atención para que mejoremos nuestro sistema de convivencia. No hay mal que por bien no venga. Y el bien no puede ser otro que adecentar la Democracia. No hay ningún sistema político mejor o, dicho de otra forma, no hay ninguno peor. Pero la Democracia ha de estar limpia y corresponde a nuestros representantes políticos, a quienes elegimos en la urnas, hacer propio el lema de la Real Academia Española.

Esta institución nació en el año 1713 con el propósito de “fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza”. Según explica la Real Academia, “se representó tal finalidad con un emblema formado por un crisol en el fuego con la leyenda Limpia, fija y da esplendor, obediente al propósito enunciado de combatir cuanto alterara la elegancia y pureza del idioma, y de fijarlo en el estado de plenitud alcanzado en el siglo XVI”.

Si limpiamos, fijamos y damos esplendor a nuestra Democracia, conseguiremos que nuestra sea más fuerte. Sólo siendo fuerte podrá resistir los embates desatados por sus enemigos internos y externos. Sólo siendo fuerte, nuestra Democracia resistirá el paso del tiempo. Sólo siendo fuerte será mejor. Y eso será lo mejor para todos.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero