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¡Qué fuerte!

El beso de Judas

Febrero 18, 2010

Si les preguntase quién es Fernando Bayona, la mayoría de ustedes –por no decir ninguno-, me responderían que no tienen ni idea. Incluso dudo que sea conocido en el mundo del arte, que es al que supuestamente pertenece. Bien, pues este individuo resulta ser un fotógrafo al que hace tiempo se le ocurrió hacer 14 fotografías, como si de un vía crucis se tratase, sobre la vida de Jesucristo. Bautizó su obra, cual San Juan Bautista, como “Circus Christi”, pero, precisamente, con el circo que se ha montado, ha resultado ser más bien un Judas, pero el Iscariote, que fue el del beso traidor.
 
Como todo artista, ha representado y plasmado su obra como le ha dado la gana. Su imaginación y su arte es de tal magnitud que no se le ha ocurrido otra cosa que representar a la Virgen María como una prostituta que acepta dinero del Arcángel San Gabriel, a San José como un camello y al mismísimo Jesucristo como un hombre que, al acostarse con María Magdalena, se hace gay porque no le gusta la experiencia. ¡Qué fuerte!
 

Cuestión de buen gusto y educación

 
Según Fernando Bayona, se trata de una lectura personal –y tanto- y actualizada, del texto bíblico, que muestra la imagen más moderna de Jesús y María. Además, añade, que ha querido darle mayor protagonismo a la mujer, destacarla en un primer plano, como figura central, frente a su papel secundario en el Nuevo Testamento. Permítame, señor Bayona, que, cómo mujer, no quiera que usted me de ningún protagonismo, y menos de ese tipo. Hágame protagonista de otra manera pero no como prostituta – con todo mi respeto a la profesión-, por favor.
 
Precisamente de respeto, y no de creencias religiosas – que también-, es de lo que se trata. Es una cuestión de respeto, de buen gusto y de educación. Con esta exposición, Fernando Bayona no ha hecho otra cosa que crear polémica, salir a la palestra con la misma historia que hace unos años y ganarse la enemistad de la mayoría de católicos, ya que arremete contra las creencias religiosas de millones de españoles, resultando hiriente para los sentimientos religiosos de los cristianos. Ellos que, haciendo gala de sus creencias, deberían poner la otra mejilla, pero para recibir otra bofetada, no un puñetazo. Me hubiera encantado que mi paisano hubiera salido en los medios de comunicación por la noticia de una maravillosa exposición fotográfica dedicada a las flores marchitas, paisajes holandeses o castillos escoceses antes que por estas fotos, la verdad. Con esto creo que se demuestra la falta de talento, la poca imaginación y la nula creatividad del artista. Y digo esto porque hace ya unos años fue criticado por las mismas fotos. Parece que en este tiempo no le ha venido la inspiración visual suficiente con su objetivo y ha tenido que recurrir a lo mismo.
 
Gracias a Dios, nunca mejor dicho, que las fotografías sólo han estado expuestas una tarde, en un colegio mayor de la Universidad de Granada y sólo las han podido contemplar 38 personas. Además, parece que a Granada le va la marcha porque esta misma muestra se ha expuesto ya en otras cuatro ocasiones.
En casos parecidos, como el de las famosas caricaturas de Mahoma, incluso Zapatero salió al quite pidiendo respeto por otras religiones. ¿Dónde está en este caso su petición de respeto? ¡Con lo bien que nos sabe rezar y leer la Biblia ahora nuestro presidente! Justo ayer, con la inauguración de ARCO, nos enteramos de que la Embajada de Israel ha protestado contra una obra porque incluye “elementos ofensivos para judíos, israelíes y, seguramente, para otros”. Qué pena que en España no se defiendan tanto y con el mismo ímpetu algunos asuntos religiosos. Parece que da vergüenza reconocerse católico y no digamos ya practicante. Así que, parece ser, que más vergüenza debe dar criticar algo que ofende a nuestra religión mayoritaria.

Retirada cantada

Reconozco que es intolerable y demencial que, grupos radicales, hayan amenazando al “creador”, incluso con la muerte; tampoco es para tanto, seguro que hay quién quiere hasta crucificarlo, curiosamente. La muestra estaba programada hasta el 5 de marzo pero, ha sido clausurada definidamente porque no es posible garantizar la seguridad de la exposición, incluida la de los trabajadores de la sala. Resultado: denuncia por amenazas ante la Policía, retirada de la Exposición y un día en los medios de comunicación.
Qué pena que un artista cómo Fernando Bayona no sea capaz de expresar su arte fotográfico de otra manera. Qué pena que tenga que hacer estas cosas para que se hable de él. ¿No hay algo más en él que, como artista, nos pueda transmitir? Qué pena que no sea conocido por otra cosa más que por esta escandalosa e irrespetuosa exposición fotográfica. Qué pena y qué fuerte. Y espero que el señor Bayona no se ofenda, igual que él tampoco esperaba ofender a nadie con sus fotografías. A cada uno el arte le sale como puede.