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¡Qué fuerte!

El beso de España

Julio 16, 2010

Ya lo decía la canción… “La española cuando besa…” En este caso ha sido el español el que ha besado y ha besado de verdad. El beso que callaron muchas bocas y ha sellado una. Con un beso selló Iker Casillas el domingo pasado la boca de Sara Carbonero. El beso más comentado y más visto de la historia ha sido un beso español. Un beso con sabor a España. Un beso inocente y a la vez con intención. Con la intención de callar esas bocas que, durante todo el Mundial, han hecho tanto daño a Iker y a Sara. El beso más importante de sus vidas y de las nuestras, como el primer beso de unos enamorados.

Porque ese beso nos ha traído la Copa del Mundo. Si España no fuera hoy Campeona del Mundo, no habríamos visto ese beso salido del alma. Seguro que, cada vez que Iker ha parado un balón lo ha hecho pensando en ese beso. Cada vez que Casillas ha despejado una pelota lo ha hecho pensando en ese beso. Seguro que Sara se moría de ganas de que se lo diera en cada entrevista que le ha hecho y en las que han tenido que comportarse como dos extraños.

El domingo, todas fuimos Sara

Iker ha querido ganar el mundial por su trabajo, por su esfuerzo, por su profesión, por la ilusión, por los españoles, por todo pero, sobre todo, por poder darle ese beso a Sara delante de todo el planeta. ¿Cuántas hemos soñado con un beso así? ¿A cuántas nos hubiera gustado una demostración de amor como esa? ¿Cuántas queremos ahora un Iker en nuestras vidas? El domingo, todas fuimos Sara.

Ahora, la prensa inglesa, Urbaneja y otros tantos que han hablado mal de Sara y su profesionalidad tendrían que pedir disculpas. Todos los que echaron la culpa a Sara de que España perdiera el primer partido contra Suiza tendrían que pedir perdón. Todos los que los han criticado tendrían que bajarse los pantalones y hacerle la ola a esta pareja modelo, cada uno en su profesión y los dos juntos en su vida personal. Si la culpa de todo la ha tenido Sara Carbonero, por favor, que la manden a partir de ahora a todos los encuentros deportivos españoles.

Mientras tanto, Zapatero, presidente del Gobierno de España y ministro de Deportes desaparecido, ni si quiera en combate. El Rey de España, ni se sabe ni se comenta. Los dos han aparecido sólo para recibir. Menos mal que tenemos una Reina de origen griego que es más española que todos nosotros juntos. Me alegro de que España entera se haya unido sin complejos ante una bandera y un himno que nunca se ha tarareado con tanta pasión, lo que demuestra que no le hace falta letra ya que, sólo con su música, se eriza el bello y el alma.

Anteponer el romanticismo al fútbol

Abrazos, lágrimas y alegría después de un partido sucio por parte de Holanda. Toda España en la calle para celebrarlo y el lunes, Madrid colapsado, representando la alegría, la euforia y el agradecimiento de toda España a esta Selección y a estos chicos tratados como héroes que nos han hecho vivir el sueño de tantas generaciones y tocar el cielo. Y, como dice mi amiga Isabel Bravo, que lo que ha unido el fútbol, no lo separen los políticos.

A veces sobran las palabras, como en el caso de la entrevista de Sara a Iker después del último partido, no hicieron falta las frases, las preguntas, los análisis ni nada. Sara Carbonero hizo la mejor entrevista de su vida e Iker Casillas le dio la mejor respuesta. Perdón por anteponer el romanticismo al fútbol pero, lo que más ha merecido la pena del Mundial, después de haberlo ganado, ha sido el beso de Iker y Sara. El beso de España.

Rosana Güiza

rosanagüiza@extraconfidencial.com