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Mensaje en una botella

El beso de Casillas

Julio 15, 2010

El beso del futbolista a la periodista, que ha dado la vuelta al mundo, ha desencadenado que muchos apretadores de manos se hayan convertido en besucones. Cuando la madrugada acecha, a esa hora en que acaban las prórrogas de los partidos decisivos, el cuerpo ya sólo pide besar. Es el momento de sacar de nuestro interior ese latin lover que parecía estar en peligro de extinción… hasta que ha aparecido el capitán de la selección española de fútbol.

Iker Casillas ha besado a Sara Carbonero y ha sido como si besara a España entera para agradecer su apoyo a la selección. Ganar el Mundial “es la leche”, como dice Vicente del Bosque. Pero ver el beso televisado de Iker no se queda atrás. Si Pau Donés tiene claro que “por un beso de la flaca daría lo que fuera”, millones de españoles tienen claro que el beso de Casillas es ya un beso nacional, que hace historia y marca paquete. Porque España necesitaba algo así tanto o más que ganar el Mundial.

Somos campeones del Mundo y somos campeones de besos. Cuánto bien puede haber provocado Casillas con su beso a Carbonero. Ahora ya son los novios de España. Sólo queda tomar ejemplo de ellos. Descubrir los efectos del beso nacional es cuestión de tiempo

Los Albertos

¿Besará Luis Aragonés a Vicente del Bosque pública o privadamente? ¿Le estampará besos fraternales en las mejillas para cerrar viejas rencillas y enterrar las comparaciones que siempre son odiosas? Cuánto sosiego traerán esos besos después de los comentarios que ha dedicado Luis a Vicente en la cadena Al Jazeera durante el Mundial.

¿Besará Alberto de Mónaco a Alberto Ruiz-Gallardón? ¿Será el de Los Albertos un beso de arrepentimiento que selle la paz después de aquella pregunta sobre la seguridad en Madrid que tanto perjudicó la candidatura olímpica de la capital de España? Cuánta deportividad reinará en el ambiente después de esa petición de perdón en forma de ósculo a cargo del príncipe con mejor fondo de armario de Europa.

Isabel Preysler y Nati Abascal

¿Besará La Esteban a La Campanario en presencia de los paparazzi de guardia? ¿Será un beso cargado de reconciliación o se tratará de una artimañana pactada por ambas en una demostración contundente de que la vida es puro teatro? Cuánta tranquilidad para los corazones de esa opinión pública dividida entre las dos nuevas reinas de la crónica social. Qué lejos quedan Isabel Preysler y Nati Abascal.

¿Besará Zapatero a Rajoy tímida o ferozmente? ¿Serán dos besos en la mejilla estrechándolo entre sus brazos presidenciales o besará ceremoniosamente su mano opositora? Cuánta paz reinará en la política y cuántos acuerdos pueden llegar después del beso de la responsabilidad, esa responsabilidad que tanto invocan el presidente del Gobierno y el líder de la oposición.

Sara Montiel seguirá cantando en eterno playback: “Bésame, bésame mucho, como si fuera esta noche la última vez”. Media España besuqueará a la otra media. Comprobaremos que España no se rompe. Juntos podremos pasar de gritar “Aúpa España” a gritar “¡Viva España!” Sin complejos y con besos. Y ya que estamos en estas fechas veraniegas tan entrañables, aquí mando un beso para quienes leen estas líneas. Y para quienes no gusten, envío un apretón de manos.

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

jdguerrero@extraconfidencial.com