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Mensaje en una botella

El ataque de los clones

Mayo 20, 2010

“Hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana… Los humanos han conseguido clonar un toro de lidia por primera vez en la historia. Un grupo de científicos de Valencia (con uve) resiste en Palencia (con pe), donde se ha hecho fuerte nada más dar a conocer al mundo su sorprendente experimento. Tropas imperiales y fuerzas rebeldes libran una encarnizada batalla por hacerse con la fórmula secreta de la clonación, sabedoras de que sólo quien logre ese secreto podrá gobernar la galaxia…”

Así podía comenzar la película, si esto fuera una película. Pero no lo es. El nacimiento del primer toro de lidia clonado es una realidad que abruma, que subyuga y que golpea los sentidos. No estamos ante el segundo episodio de Star Wars… aunque esto parezca El ataque de los clones, aunque usted y yo sepamos que estamos perdidos. Porque ni usted ni yo podremos dormir tranquilos a partir de ahora. ¿Quién sabe si en este preciso instante, en algún lugar del planeta hay alguien que se parece tanto a usted que pasa por ser usted mismo?

Una legión de clones puede estar extendiéndose por La Tierra a imagen y semejanza de sus personajes originales. Réplicas de personajes de ayer, hoy y siempre pueden estar tomando posiciones a nuestro alrededor hasta conseguir que estemos rodeados. Y cuando llegue el momento de la batalla final en la guerra de los clones, sólo un golpe de suerte podrá salvarnos.

Siempre con talante

Decenas de clones de Zapatero pueden estar improvisando medidas anticrisis contradictorias entre sí. Son hombres de mediana edaz que demuestran habilidaz para la serenidaz y la naturalidaz. Siempre con zeta. Siempre con talante.

Cientos de clones de Rajoy pueden estar estudiando cómo salir de cualquier embrollo tirando por la calle de en medio. Son hombres de elevada estatura, barba canosa y pelo ennegrecido que tienen más fe en sí mismos que en algunos de los barones trajeados que les rodean.

Miles de clones de Mourinho pueden estar ensayando saltos a ras de césped en partidos de fútbol decisivos pasados por el agua de los aspersores. Son hombres de aspecto serio que mutan en seres tremebundos al oir las dos sílabas que forman la palabra Barça.

Rozando el chándal

Decenas de miles de clones de Belén Esteban pueden estar formulando frases hechas capaces de ensombrecer cualquier silogismo filosófico griego. Son mujeres vestidas con ropa casual que en ocasiones se acerca peligrosamente a lo que Josemi Rodríguez-Sieiro define como rozando el chándal.

Cientos de miles de clones de José Luis Moreno pueden estar probando presentaciones complacientes para cantantes de saldo o para desfiles de ropa interior. Pero hay algo más temible: pueden estar practicando la ventriloquia para poner voces a los clones de sus muñecos porque…

¡Millones de clones de Monchitos, Macarios y Rockefellers pueden estar tomando posiciones alrededor de nuestras casas para tomarlas al asalto como en una revisión tétrica de Toy Story! ¡Toma Moreno!


Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

jdguerrero@extraconfidencial.com