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Los puntos cardinales

El año de Obama, la nueva Asia y los Hermanos Musulmanes

Diciembre 25, 2012

Apuramos ya las casillas de la última hoja del calendario de un año que iba a cambiar el mundo pero en el que, para contrariedad de los mayas, en el plano de la política internacional no ha habido grandes sobresaltos. En razón de su trascendencia nos fijaremos en primer lugar en la reválida de Barack Obama, un triunfo que le permitirá un segundo mandato, una victoria amplia aunque costosa, toda vez que el presidente se confió en el primer debate frente a un Mitt Romney que durante días, e incluso horas, pareció tener la llave de la Casa Blanca en el bolsillo.

Un día después de la reelección del candidato demócrata, el Partido Comunista Chino inauguraba un congreso destinado a elegir a quienes conducirán al gigante asiático durante el próximo decenio. El liderazgo correrá a cargo de Xi Jinping, el timonel de un proyecto que pasa por convertir al país en la primera superpotencia del planeta, algo que los analistas norteamericanos van poco a poco asumiendo como una realidad inexorable. Y en Washington también se sabe que a esa China orgullosa de su futuro se une un creciente sentimiento nacionalista en otros países de Extremo Oriente, con la elección de Shinzo Abe en Japón o de Park Geun Hye en Corea del Sur.  

El regreso de Putin y cambios por consolidar

En el año que concluye hemos visto también el regreso de Vladimir Putin al Kremlin, un retorno trufado de denuncias de irregularidades y de un progresivo déficit democrático. Putin ha ofrecido su rostro más inflexible, sus modales de guerra fría, justificándose en asuntos como la implantación del Escudo de Defensa Antimisiles a las puertas de la Federación Rusa o de la instalación de misiles Patriot en territorio turco como medida de disuasión a su protegido, Bashar El Assad.

Un complicado proceso electoral ha situado por primera vez a un islamista al mando del país árabe más importante e influyente. Los Hermanos Musulmanes de Egipto con Mohamed Mursi al frente conseguían el poder, obligados a encarar las enormes complejidades de una reconstrucción de las instituciones, con laicos, mujeres y profesionales de la judicatura rechazando en las calles la nueva Constitución.

A quien hemos despedido en 2012 ha sido a Nicolas Sarkozy, desplazado del Elíseo por el socialdemócrata François Hollande, quien en sólo medio año de mandato ha batido todos los récords de impopularidad conocidos. Francia ha perdido músculo político y financiero en el conjunto de las naciones de la Unión Europea, aunque al menos el nuevo presidente de la República ha sabido ser sensible a las inquietudes de España en un momento de crisis como el que atravesamos.

Finalmente, Hugo Chávez también triunfaba en las urnas, pero su delicado estado de salud le ha hecho pasar casi más tiempo en el hospital cubano en el que ha sido intervenido que en la sede de Gobierno del Palacio de Miraflores.

Son, a grandes rasgos, los retazos de los principales asuntos de un año en el que el conflicto palestino nos ha recordado que siempre está ahí, preparado para acaparar portadas. Pero claro, también hemos tenido momentos más o menos hilarantes, como cuando Silvio Berlusconi volvió a engañarnos con sus proyectos políticos en esta segunda juventud de la que disfruta. Creo que algún día Il Cavaliere llegará a ser más joven que sus novias.

Ángel Gonzalo, Redactor Jefe Internacional de Onda Cero.