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Atando cabos

Educación. Cuestión de libertad

Enero 2, 2013

No entiendo la discusión acerca de las pretensiones del Gobierno sobre la enseñanza de la asignatura de Religión. Es voluntaria. Repito. Es voluntaria. Y ahora mismo, según la actual y vigente Ley Orgánica para la Educación aprobada por el exministra socialista, Mercedes Cabrera, la asignatura “Educación para la Ciudadanía” es obligatoria. Repito. Obligatoria. En la responsabilidad y libertad de los padres y alumnos recae el que una persona quiera tener una formación integral en valores humanos y religiosos. Opcional. 

Es decir, la diferencia entre una y otra es sencillamente la libertad de elección. La reforma que pretende el Ejecutivo de Mariano Rajoy te da la opción de elegir entre Religión y  Valores Éticos. De hecho se crean las asignaturas opcionalesde Valores Culturales y Sociales en Primaria, y Valores Éticos en Secundaria como alternativas a la Religión. Y la reforma que impuso el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero te obligaba a cursar la asignatura de “Educación para la ciudadanía”.  Entonces la pregunta es: ¿Qué adoctrina más? La voluntariedad de la libre elección, o la obligatoriedad de de una asignatura como “Educación para la Ciudadanía”.

El gobierno entonces explicaba la necesidad de introducir esa asignatura de “Educación para la Ciudadanía”, y la propia ministra hablaba de un “refuerzo para educar a los niños en valores democráticos”. Que se impartirá una hora a la semana, durante un curso de primaria y dos de secundaria, y de carácter obligatorio. Como todas las materias obligatorias, añadía “hará media en el expediente, contará para repetir curso y es indispensable para obtener el título”.

Antes obligatoria, ahora voluntaria. Allá cada uno con la elección. Yo ya expliqué en esta misma sección, en el artículo titulado “carta de un ateo a su hijo” que el conocimiento de la Religión es fundamental para la formación de una persona. El político socialista francés, Jean Jaurés, ateo convencido, se lo explicaba a su hijo cuando éste le pedía un justificante para renunciar a estudiar Religión: “¿Cómo sería completa tu instrucción sin un conocimiento suficiente de las cuestiones religiosas sobre las cuales todo el mundo discute? ¿Quisieras tú, por tu ignorancia voluntaria, no poder decir una palabra sobre estos asuntos sin exponerte a soltar un disparate?…..La religión está íntimamente unida a todas las manifestaciones de la inteligencia humana; es la base de la civilización y es ponerse fuera del mundo intelectual y condenarse a una manifiesta inferioridad el no querer conocer una ciencia que han estudiado y que poseen en nuestros días tantas inteligencia preclara”.

En cualquier caso, lo dicho. En la reforma cuyo anteproyecto aún está en discusión, el Gobierno no obliga a nadie a estudiar la asignatura de Religión. La libertad rige el criterio de elección.  

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio