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No me moverán

Directores de periódicos ¿Otras víctimas de la crisis?

Febrero 17, 2014

Toda crisis, como toda guerra, tiene sus víctimas. Algunas son anónimas. No despiertan el interés salvo que sean muchos. Aún así siguen en el anonimato. Pero de vez en cuando las víctimas son conocidas. Incluso muy conocidas. Entonces se habla de ellas y eso permite concienciar al público de los efectos de la crisis.

Pues bien, en la crisis española hay tres víctimas conocidas. Las tres han sido, o son, directores de periódicos. Los tres han pagado o pagarán la crisis de sus medios. Pedro J. Ramírez, ex-director del Mundo; José Antich ex-director de la Vanguardia; y, parece que próximamente, Javier Moreno, director del País.

¿Presiones políticas o razones económicas? 

Al menos los dos ya destituidos achacan su destitución a presiones políticas. El primero lo ha argumentado incluso públicamente. Deja entender que el Presidente Rajoy ha pedido su cabeza. Antich ha pagado su excesivo apoyo al soberanismo de Más. Seguro que Juan Manuel Moreno también podrá argumentar algo similar. Pero ¿Es la verdadera razón?

Lo cierto es que todos los medios de comunicación han experimentado un descenso grande de ingresos. La tarta de la publicidad ha caído drásticamente; en los escritos de papel aún más. Las pérdidas seguirán bastante tiempo. Hasta que, como en la banca, se reestructure el sector y haya desapariciones o fusiones. Los EREs que se han realizado en sus redacciones, y los que quedan por hacer lo certifican.

Además una de las fuentes de publicidad de los periódicos ha sido tradicionalmente las Administraciones Públicas y está siendo restringida por la crisis, Depender de ellas es malo; incluso cuando se consiguen. Por ejemplo en el caso de Antich, su error fue hacer depender la supervivencia de la Vanguardia excesivamente de las ayudas de la Generalitat catalana. Eso le escoró demasiado hacia el soberanismo. Entonces su editor, el Conde de Godó, tuvo que prescindir de él. No se puede ser Grande de España y partidario de su escisión.

Pero no es sólo la coyuntura la que ha deteriorado los resultados económicos de esos medios. Las nuevas tecnologías han cambiado los hábitos de los lectores. Los jóvenes reciben la información por otros caminos. Y las operaciones de prensa internet de los periódicos tradicionales compiten con dificultad con los que han nacido en ese entorno. El número de sus lectores desciende y su eficacia como canal publicitario también. Junto a la crisis de la economía hay una crisis particular del sector de los medios de comunicación.  

 No hace falta leer sus cuentas de pérdidas y balances para certificar los desastres de las cuentas de los periódicos nacionales . Y ningún Consejo de Administración puede mantener a un Director que no de resultados para sus accionistas.

Probablemente son reales las dos causas: las económicas y las políticas, además de la falta de habilidad de los cesados

Así, que durante un tiempo podemos oír las escusas de los cesados y, a la vez, los argumentos de los administradores. Los primeros dirán que son víctimas de la política, los segundos que son víctimas de la crisis económica. Probablemente las dos razones son reales, pero también hay otra: la falta de habilidad de los cesados para adaptarse a las nuevas circunstancias del mercado. En la lógica del capitalismo nunca se cesa a quién gana suficiente dinero.

De todas formas no creo que ninguno de ellos entre en el paro de larga duración, todo lo contrario. Se habla de indemnizaciones millonarias. Probablemente pactadas con anterioridad: se lo habrán ganado. Por eso la siguiente pregunta es: ¿Quién le pide responsabilidades al Consejo de Administración que mantuvo esos directores?

J. R. Pin Arboledas, Profesor del IESE, Director del Executive MBA, Madrid