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Otras opiniones

¡Dichosa lotería de Navidad!

Diciembre 22, 2010

Sigo igual, pero con 120 euros más en mi bolsillo. Qué asfixia pasé durante toda la mañana, pensando en qué sería de mí si me hubiera tocado la lotería. Es curioso, pero días antes del sorteo no tenía ningún tipo de interés por participar este año. Quizás porque el consumismo no deja de inquietarme, sobre todo en estas fechas en las que sólo se gasta para conmover. Lo cierto es que soy de los que piensan que la lotería sólo toca una vez en la vida, y a veces ni eso, por eso no entiendo aquellos que invierten auténticas fortunas en adquirir boletos como intentando ponerle trabas al destino. Resulta absurdo, sobre todo porque quienes creen que el destino puede manipularse, deberían ser conscientes de que en él ya está escrito todo cuanto nos va a ocurrir, incluso el chorreo de felicidad que provoca ser multimillonario por arte de birlibirloque. Habrá que esperar a que el nuevo año vuelva a invitarme a comprar nuevos décimos de lotería.
 
Imagino que no sólo me pasará a mí. Pero me siento realmente ridículo intentando comprar todos los números de los que la gente me habla, veo o incluso imagino en mi cabeza. Creo que las ganas de ser rico impiden razonar con la serenidad que se necesitaría. El otro día, sin ir más lejos, unas horas antes del famoso sorteo, estaba yo con un amigo intentando comprar lotería por Internet. De repente, la página web de La Bruixa D’or rescató aleatoriamente un número que se repitió en dos ocasiones. Casi no consigo conciliar el sueño, pensando en que igual, tal vez, a lo mejor, era una señal divina. Ya no recuerdo la cifra exacta, pero creo que ni siquiera me hubiera tocado el reintegro.