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A renglón seguido

Desconcierto de concertina

Noviembre 28, 2013

Me enseñó hace unos años una persona con categoría de amigo en la parte más dura de la barra de un bar, que es la exterior –donde se paga-, que el concertino era el primer violín de una orquesta sinfónica, y que tomaba la batuta en caso de ausencia del director.

Pues bien, se ha hecho popular estos días el femenino del anterior instrumento de cuerda gracias a nuestro inquieto Ministro del Interior, quien ha procurado a mi gran saco del desconocimiento un nuevo concepto de intendencia idiomática, el de la concertina.

El musical político, ha decidido afinar el instrumento de sus ideas con afiladas corcheas, tocando los bemoles inguinales de los subsaharianos a tutta orchestra, al intentar instalar las llamadas concertinas –no confundir con una suerte de acordeones- en el metálico muro de Melilla. ¡Vaya con la valla!

El objeto que persigue el ministerial sujeto es de misántropos, que no son  hombres adictos a misa, como él, puesto que intenta impedir la ilícita llegada de los representantes de la hambruna africana con elementos dignos de campos de concentración; de los que ellos vienen, es por el hacinamiento de la indigencia, y lo hacen, con sumo riesgo, en calidad de representantes de su propia O.N.G. “turistas” de la pobreza.

El ornamento que culmina la alambrada, se corona una espiral de acero enriquecida con una especie de láminas en forma de cuchilla, a corta distancia entre ellas, que pretenden afeitar las imberbes esperanzas de los asaltantes, produciendo un efecto sobre su piel tipo after shave, con los escozores epiteliales propios y posteriores a una cortada.

Según el Sr. Alonso, Portavoz del Gobierno, este método se emplea también  en los cercados de acuartelamientos militares y establecimientos penitenciarios; lo que no explica, es si sirve para que no escapen de los primeros; ¿se imaginan, siendo ahora profesionales por vocación?, sería indecente; o para no salir de los segundos, con la crisis ¿apetecerá continuar en régimen pensión-prisión completa?

La atrevida y sangrante explicación que proporciona el antaño Gobernador Civil de Barcelona, consiste en manifestar, que es una medida “disuasoria” –igual la ha diseñado el Sr. Ministro de Industria y Energía– que produce “heridas leves”. Salta a la vista que este hijo de padre militar nunca podrá ocupar la cartera ministerial de Sanidad, lo que es profundamente tranquilizador; claro que es de suponer que la Sra. Mato no opine como su compañero de Consejo de Ministros, porque si no resultaría escalofriante; especialmente en esta época del año, aunque la medida afectará a lo largo de todas las estaciones.

Algunos proponen la posibilidad de invitar al portador de la cartera de interior a probar de la medicina que, según él, es casi un bálsamo para el cuerpo; lo que no nos cuenta, aunque lo sabe, es si el consumo de este medicamento puede producir efectos secundarios severos. Quizá figure en el prospecto del contenido de la resolución del mandato ministerial.

¿Se podría preguntar a los afectados por el tratamiento recibido?

Paco de Domingo