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Mensaje en una botella

Desafío total

Septiembre 13, 2012

Me encantan las personas conciliadoras. La conciliación de la vida personal y la vida laboral es una meta que se conquista a base de dar ejemplo. Nuestros legisladores están volcándose en ello, ayudados de manera decisiva por miles de cargos electos de toda condición. Predicar con el ejemplo es infalible en estos casos. Por eso auguro un futuro indiscutible al propósito de conciliar: el fracaso.

Conciliar la vida familiar y la vida laboral es un Desafío total, ahora que se estrena el remake de la película de Paul Verhoeven en la que el protagonista experimenta ciertas dificultades para conciliar la vida onírica y la vida real. Es un desafío total porque no se puede inculcar a los demás la bonanza de la conciliación cuando un ministro, un consejero o un concejal es capaz de convocar una conferencia de prensa a las siete y media de la tarde. Pero esto es sólo un ejemplo de corto alcance.

No se puede vender al respetable las ventajas de la conciliación cuando los dirigentes de los principales partidos de nuestra Democracia eligen las nueve de la noche para hacer declaraciones sobre actualidad. No se puede pretender que las mujeres tomen ejemplo de conciliación cuando esos dirigentes que hacen declaraciones nocturnas son mujeres. Sencillamente no se puede. Ni siquiera necesito entrar en las convocatorias vespertinas de los fines de semana, que tan bien conozco por el horario laboral en que me desenvuelvo. No es preciso.

Momentos gozosos 

Esto cambiará cuando los máximos responsables políticos, y en especial los legisladores, ofrezcan un ejemplo consistente. Porque son los legisladores del Parlamento los que deben afrontar este desafío como algo total… totalmente posible. Desde Europa, este viejo continente al que pertenecemos, suelen mirar a España con sorpresa cuando conocen nuestros usos y costumbres horarios. Así parece pensar también el secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Juan Manuel Moreno Bonilla, que ha pedido “una conciliación real y efectiva” de los horarios. El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad está en conversaciones con la CEOE para conseguir un acuerdo sobre la racionalización de horarios.

¿Es una batalla perdida? A día de hoy, sí. No cabe duda. Todo cambiará cuando comiencen a modificarse algunos de los hábitos enumerados en este artículo, que no pretende adoctrinar sino simplemente contribuir a que sea realidad algo sobre lo que todo el mundo suele cantar sus alabanzas: la conciliación de la vida personal y la vida laboral. Pese a que la Real Academia Española (RAE) define el verbo conciliar como “conformar dos o más proposiciones o doctrinas al parecer contrarias”, los polos opuestos a veces se atraen. ¿O no?

Quizá por eso necesitemos lo que la RAE define como “volver a las amistades, o atraer y acordar los ánimos desunidos”. Tal es la definición que la Academia hace del verbo reconciliar. Y, ya de paso, aprovechemos para comprobar si es cierta la leyenda urbana que asegura que las reconciliaciones suelen venir acompañadas de momentos gozosos.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero