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¡Qué fuerte!

Derecho a ser madre, lesbiana o no

Octubre 9, 2015
cristina cifuentes

Es necesario que ocurran cosas para aprender y está claro que esto pasa todos los días, a lo de aprender me refiero. Hoy hemos aprendido, -los que no lo sabíamos-, que una Ley es superior a una Orden Ministerial y, como su rango es mayor, tiene prioridad, por llamarlo de alguna manera, a la hora de aplicar una u otra. Por eso han sido condenados el hospital Fundación Jiménez Díaz y la Consejería de Sanidad de Madrid por cancelar la fecundación in vitro a una mujer, -lesbiana- por discriminación sexual. Existe una Ley donde se establece el derecho a los tratamientos de reproducción asistida con independencia del estado civil y orientación sexual. También hay una Orden Ministerial que excluye de estos tratamientos a las mujeres que no tengan pareja masculina. Consejería y hospital se agarran a la Orden Ministerial pero la Jueza da prevalencia a la Ley. Sinceramente, esto es un cachondeo. Una vez más se puede comprobar el carajal que hay entre leyes, comunidades autónomas, consejerías y ministerios. La administración actúa como le da la gana a sabiendas de la existencia de una ley superior. Ahora les toca pagar indemnizando a la víctima. Aunque en su momento nadie pensara en las afectadas, esa pareja de mujeres que han tenido que interrumpir su tratamiento a la fuerza.

¿Por qué una mujer sola si puede tener un hijo y dos mujeres no?

¿Es ese el problema?, ¿qué sean dos mujeres, una pareja de lesbianas, las que quieran tener un hijo? No debería escandalizarnos a estas alturas de la vida que dos mujeres quieran tener y criar un niño. Quizás, en lugar de cuestionar su tendencia sexual habría que ver si tienen recursos, si son buenas personas y si tienen valores. Porque, ¿cuántas parejas de hombre y mujer tienen hijos y los crían en la más absoluta de las aberraciones éticas y morales? Muchas mujeres deciden tener un hijo y recurren a estas técnicas o, simplemente se acuestan con alguien, se quedan embarazadas y luego deciden criarlos solas. Una mujer sola es capaz de sacar adelante a un hijo. ¿Qué tiene de malo que lo hagan dos? Preferiría tener dos madres que me educaran dentro del bien y rodeada de amor, a vivir en el seno de una familia falsa llena de infidelidades o de peleas, por poner un ejemplo. Vivimos en una sociedad que se escandaliza si ve a dos mujeres de la mano o besándose, pero no lo hace a la hora de tapar infidelidades, por poner otro ejemplo. Familias rotas que viven sólo de cara a la galería, ellos sí tienen hijos.

Padres y madres que trabajan hasta el anochecer y a penas hacen vida familiar, ellos sí tienen hijos. Padres divorciados que se intercambian a los niños como cromos los fines de semana, ellos sí tienen hijos. Si eres delincuente pero mantienes relación con alguien del sexo contrario, puedes tener hijos. Parece que todo el mundo tiene derecho a tener hijos, pero una mujer, por ser lesbiana, no. Así de hipócrita es esta sociedad. ¿Conoce usted a alguna lesbiana? Si no conoce a ninguna le diré que se trata de una mujer normal y corriente, que estudia o trabaja, que se gana la vida como usted y como yo, como puede, que tiene familia como usted y como yo, que es hija, hermana, nieta, etc. Una lesbiana es una persona normal, una mujer que, a la hora de irse a la cama, lo hace con otra mujer que es tan normal como ella. Pero a nadie le importa con quién se acuesta usted por las noches o lo que haga en su intimidad por eso, a mí y a usted tampoco nos importa con quién se acuesta esa mujer por las noches. ¿Por qué una mujer sola sí puede tener un hijo y dos mujeres no?

Rosana Güiza

rosana@rosanaguiza.com