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No me moverán

¿Deflación en España?

Abril 14, 2014

En los últimos meses las estadísticas españolas amenazan con la palabra deflación. Una bajada generalizada de precios. Muchos comentaristas económicos los consideran un peligro. Otros creen que no existe. En parte porque unos piensan que no se dará ese fenómeno y otros porque no lo consideran pernicioso ¿Quién tiene razón? Conocer la respuesta a esa pregunta no es baladí. Ni para empresarios, ni para los empleados, profesionales o ciudadanos en general.

La deflació<span>n agrava la economía
La teoría es que la bajada generalizada de precios es mala para la economía. Cualquier inversor espera que el precio de lo que va a comprar descienda. Por eso demora las transacciones y la economía se desacelera. La sensación de riqueza, que es uno de los indicadores de bienestar, se destruye. Los propietarios de bienes se angustian y ahorran para el futuro reduciendo el consumo.
 

El ejemplo de Japón durante los años noventa indica lo pernicioso de una deflación continuada. Si bien es cierto que el alto nivel de vida de esa nación y la reducción demográfica hizo que los japoneses siguieran siendo ricos. Su economía se redujo, pero como también su población lo hacia, la renta per cápita se mantenía o, incluso, subía. No ocurriría así en una economía con un 27% de desempleo como España. Sería profundizar en la recesión. Por eso es conveniente saber si puede ocurrir esa bajada de precios en nuestro país.

 

La estadística española no es concluyente

 

En España la estadística no es concluyente. La última cifra del IPC, marzo de 2014, indica que los precios han bajado el -0,1%. Los expertos no son unánimes. Para muchos es sólo una disminución pasajera y anuncian que en pocos meses se recuperarán.

 

El aumento del consumo derivado del turismo, que se anuncia para este año como el mejor de la década, y la recuperación del PIB empujarán los precios al alza, a pesar de que los salarios siguen contenidos. Por tanto, según los expertos que tienen este pronóstico, no se puede hablar de deflación. Deflación sería una disminución permanente de los precios y el dato de febrero y marzo es coyuntural.

 

Pero, además, la contención de precios tampoco es tan mala para los españoles

 

Pero, en las actuales circunstancias, tampoco la contención de precios es tan mala para los españoles. Con la congelación y, a veces disminución, de salarios en términos reales, descontando la inflación, si los precios aumentan el poder adquisitivo disminuye. Por tanto, los precios estables permiten mantener su capacidad de compra y que el consumo no disminuya aún más.

 

Por otra parte tampoco los precios de la época de “vacas gordas” eran lógicos. Por supuesto en el mercado inmobiliario, uno de los causantes de la reducción de precios, pero también en ocio, restaurantes, … La reacción del público a las reducciones de los precios del cine lo indica. Basta que se anuncien periodos de entradas baratas para que se llenen las salas.

 

Deflación, ni se espera, ni importa y es bueno que se contengan los precios

 

En resumen, no es probable que haya deflación, tampoco importa demasiado si fuera pasajero y es bueno que se contengan los precios. Contención que será útil para la exportación y para el turismo, dos sectores que están tirando de la economía.

 

J. R. Pin Arboledas. Profesor del IESE. Director del Executive MBA, Madrid.