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No me moverán

Debate de la Nación: economía y servicio doméstico

Febrero 24, 2014

Este mismo martes, cuando se publique este artículo, el Congreso debatirá el Estado de la Nación. Dos días de rifirrafes entre el Gobierno y la Oposición. Esta vez al Ejecutivo le interesa hablar de Economía. Mariano Rajoy cree que tiene suficientes bazas para hacer valer su ejecutoria anual.

Pero no es oro todo lo que reluce. Las cifras son esperanzadoras, aunque contienen debilidades que hay que superar. Veremos cómo el Gobierno las esgrime, una tras otra, y como la Oposición intenta desmontarlas.

Logros económicos con sus peros

Así que vamos a oír los logros macroeconómicos que el Gobierno quiere exhibir, entre ellos dirá que: se ha evitado el rescate a la griega o la portuguesa, aunque el BCE tuvo que prestar 40.000 millones de euros para salvar la banca; Reforma Financiera que ha estabilizado la solvencia bancaria española, incluido la asombrosa recuperación de BANKIA, a pesar de que el crédito sigue estancado; la Prima de Riesgo se acerca a los 180 puntos, algo inusitado hace dos años, sin embargo la deuda pública roza el 95% del PIB; las Agencias de Clasificación mejoran su ranking y su tipo de interés baja;  pero su carga conjunta no disminuye (30.000MM de euros año); las ventas del sector exportador crece a ritmos del 5%, sacando la balanza comercial de su déficit crónico, la economía española aumenta su competitividad en el mundo; por el contrario las importaciones a la baja indican un consumo interno que no se recupera, entre otras cosas por la bajada de salarios; la Reforma Laboral ha frenado, por primer año, la destrucción de empleo; sin embargo, el paro sigue en cifras del 26%; el Déficit Público en 2013 puede que consiga cumplir el compromiso con la UE (6,5%), no obstante hay que seguir reduciéndolo y la dimensión del Sector Público es aún excesiva.

Cifras todas esperanzadoras. Pero cada una de ellas mantiene su “pero…”. La declaración del Presidente será, por tanto, del siguiente tenor: los españoles hemos hecho un gran esfuerzo, por eso hemos salido de la recesión… aunque queda mucho camino por hacer. Algo así oirán aquellos que su tiempo y afición les permitan seguir en directo el Debate. Luego vendrán las propuestas del Gobierno. No hay que olvidar que estamos ya en la segunda parte de la legislatura, con un panorama electoral continuo hasta finales de 2015. Una de esas propuestas en materia económica será la Reforma Tributaria.

Una Reforma tributaria expansiva y electoral, servicio doméstico incluido   

Por razones electorales y macroeconómicas el Gobierno reducirá los tipos impositivos del IRPF para 2015 en un guiño a la clase media; su gran base electoral. Clase media que aporta la gran parte de esos ingresos al Estado. Rajoy anunciará que su tipo de gravamen bajará y, en consecuencia, las retenciones en sus nóminas para el año 2015. Eso alegrará a los votantes populares. También dejará renta disponible a los empleados para que puedan consumir y animar el crecimiento del PIB, lo que a la vez reducirá el desempleo.

En ese guiño se incluirán algunas medidas de acompañamiento. Entre ellas, por ejemplo, debería anunciar que se pueda deducir de la base imponible los sueldos que las familias pagan al servicio doméstico. Algo de justicia, dado que la familia se convierte en su empleador, como cualquier empresario y éstos deducen de sus declaraciones los sueldos que pagan.

Además esa medida animaría a dar de alta a estos trabajadores, reduciéndolos de la  economía sumergida. Ítem más, es una decisión que ayuda al impulso demográfico, tan necesario en España, puesto que las familias más numerosas son las que más usan estos servicios. Por último, favorece el trabajo de la mujer, primero porque gran parte del servicio doméstico lo hacen ellas, segundo porque al animarlo facilita que sus empleadoras puedan trabajar fuera del hogar familiar. Eso creará renta y subirá los ingresos por IRPF ¿Todo son beneficios?

¿Vencerá la política o la tecnocracia?

No del todo, los técnicos de hacienda harán el cálculo de la reducción de ingresos fiscales que puede suponer esa medida a corto plazo puesto que es una deducción de la base imponible. Entonces su consejo no será entusiasta a favor de aprobarla. Ahí es donde la política debe primar sobre la tecnocracia. Si el PP quiere recuperar su electorado en materia económica ya sabe lo que tiene que hacer. Pensar más en las familias que en sus números. Porque, además, lo curioso es que cuando piensas en las personas y su bienestar los números salen: los macroeconómicos y los electorales.

J. R. Pin Arboledas, Profesor del IESE, Director del Executive MBA, Madrid