Menú Portada
Entre alfileres

De vuelta a la corbata y al tacón

Septiembre 1, 2014

El típico tópico cuadro del síndrome post vacacional del vestir


Se acabó lo que se daba. Septiembre y lo que significa: la vuelta al tajo, a currar, a trabajar, ya está aquí. En definitiva, y lo que es peor, toca de nuevo pensar todas las mañanas: “Qué me pongo hoy”.

Con lo feliz cual perdiz que vive uno en pareo, bañador y en chanclas; en bermudas, vestidos sueltos y en mallorquinas. Todo esto hay que guardarlo para el año que viene (si la moda lo permite), y ahora toca recuperar la chaqueta, la corbata, la falda, el mocasín y/o la plataforma. 

Esto, sin lugar a dudas, nos genera –en estos  primeros días del mes-,  bastantes problemas. Pasamos de estar sin hacer nada a parecer que lo hacemos y todo ello, estupendamente vestidos. Y, claro, pensar durante toda la noche qué te pones a la mañana siguiente te acaba generando estrés, ansiedad, desmotivación, falta de energía, mal humor y, sobre todo, insomnio. En resumen, que si sufre todo esto, está ante el típico tópico cuadro del síndrome post vacacional del vestir

 
Paso a paso

Lo primero, actitud positiva ante al armario. Valiente, se sitúa enfrente, abre la puerta y busca lo menos ajustado que tenga. Recuerde lo bien que se lo ha pasado, las cenas, las barbacoas, las comilonas… (¡Atención! La siguiente línea le hará daño), seguramente no, en efecto ha ganado alguna talla, algún kilito. Olvide embutirse en un vestido cual Ana Obregón. Busque cosas anchas pero tampoco se pase no vaya a parecer Demis Ruossos y sea peor el remedio que la enfermedad.

Intente acomodarse poco a poco. Disfrute de la vuelta a lacotidianidad step by step, que dirían los British. Combine, si su jefe se lo permite, el curro con la piscina, con largos paseos y con actividades fuera de casa como el paddle board yoga (o lo que es lo mismo, yoga en la orilla del mar), aunque en este caso sea al lado del rio, del lago, e incluso de una carretera. Eso sí, olvide las cenas o seguirá aumentando de talla

Este es el momento ideal para recuperar las zapatillas. Haga deporte, olvide los fritos y recupere la verdura y la plancha. Solo con eso volverá a entrar en sus vaqueros preferidos. Y si no lo consigue, don’t worry,dirija sus pasos hacia la tienda y compre los mismo con una, dos o tres tallas más. Al gusto.

¿A quién le afecta realmente?

Por último, no le eche morro. Según un estudio reciente de una empresa de trabajo temporal realizado en España, a quien más le afecta este síndrome es a mujeres, con estudios universitarios y con edades comprendidas entre los 25 y 29 años. ¿Es su caso? Lo dudo. A partir de los 45 es cuando menos cuesta volver a la rutina. Y este seguro que está más cerca de su caso.

Ah… se me olvidaba: presuma de moreno, de relax pero obvie dar la tabarra a sus compañeros. A nadie le importa su viaje por El Caribe o por Las Antillas o ver a sus hijos saltando como cabras. Las fotos y los recuerdos, si no le preguntan, donde mejor están es en su móvil, en su memoria o en la estantería de su casa. FELIZ REGRESO 

Por Garbo