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A renglón seguido

De testamentos y herencias

Mayo 13, 2012

Hoy quiero confesar – aun sin ser “isabelino”-, que mis aterrizajes sobre los textos de las Sagradas Escrituras del cristiano-catolicismo no han formado parte de mis planes de vuelo literarios; pero entrando a los amplios y nutridos hangares del Antiguo Testamento, me he topado con las suficientes -aunque algo herrumbrosas herramientas-, que me han propiciado la puesta a punto de este vuelo de líneas sin motor, siguiendo las pistas suficientes para despegar hacia una realidad en la que, eso sí, con los cinturones de seguridad de la contra-crisis abrochando hasta la extenuación al pasaje ciudadano, religión y política viajan en la misma aeronave  de la historia.  

Nos cuenta el libro de los Números –cuarto del llamado Pentateuco-, en su capítulo-1, que Jehová dio claras instrucciones a Moisés -cuyo nombre significa salvado de las aguas-, para reclutar y formar un Ejército de entre  las Doce Tribus de Israel, a condición de que superaran los veinte años. “Fueron todos los contados 603.550” (Versículo 46).

De aquellos polvos tribales, estos lodos menos bíblicos

De aquellos polvos tribales nos quedan en la actualidad los lodos menos bíblicos de las doce carteras ministeriales que configuran el actual gobierno dirigido por la vara presidencial del salvador Mariano Rajoy quien conduce en una larga travesía de desolación económica al pueblo español por el desierto del desconcierto y la incertidumbre.

El Caballero Luis de Guindos, a caballo entre el área de Economía y el de Competitividad –su cartera-, manifiesta que, con alguna probabilidad, para este ejercicio (2012), engrosarán las filas de nuestro ejército de desempleados  alrededor de unos 600.000 soldados más –la historia se repite-, sin  soldada ni salario proveniente de su laboral esfuerzo.

Rescatar de los cajones el conocimiento matemático

Nos hemos topado a diario desde el 20N último, fecha de las elecciones generales, con una serie de números repetidos hasta el hartazgo vinculados con las expectativas de déficit: -el manifestado por los salientes 6%, -el verdadero ¿? 8,5%, -el marcado –en principio- para este año por la U.E. 4,4%, -el solicitado por el ejecutivo español 5,8%, -el establecido desde Bruselas 5,3%, el comprometido para el 2013 del 3%  y, finalmente, -el objetivo del 0% (equilibrio entre ingresos y gastos) para el año 2020.

Todo esto tiene una pitagórica ventaja, cual es la de rescatar de los cajones el conocimiento matemático, pequeño, que poseo, y actualizar la extensa y sorprendente panoplia del concepto de “números” que he descubierto recientemente.

Riqueza descriptiva

Resulta sorprendente la riqueza descriptiva, por su variedad, de este último; así, se presentan interrelacionados con los ciudadanos. A saber: –enteros, porque de una pieza nos estamos quedando, –naturales, porque nos quieren hacer entrar al trapo, –racionales, porque hay decisiones que  nos traen de cabeza, –reales, porque esto es lo que hay, –primos, porque es por lo que nos toman, –complejos, porque no hay quien entienda alguna de las medidas, – fraccionales, porque nos quiebran el bolsillo, –decimales, porque no les hay que 100 años duren, –vampiros, porque nos consumen la sangre a todos, –narcisistas, porque nos van a dejar guapos, –amigos, porque al descuido se te meten en casa, –infinitos, porque los recortes no parecen tener límites, –pares,… “llevo”, –periódicos, porque salimos hasta en los papeles gracias a las estadísticas… y otros.

Se pretende sanear las cuentas públicas recibidas del anterior Gobierno que, según los actuales tomadores, mejoraban con creces  las del Gran Capitán (exorbitantes, arbitrarias y sin debida justificación). El argumento más empleado es el de ajustar los gastos al volumen de ingresos, para conseguir el llamado equilibrio presupuestario. Aquí es donde aparece la paradoja  revestida de metáfora, por  llegar  incluso al punto de retirarle al “loro”  su  alimento  más  preciado: “el chocolate –del-”, que, como  todo  el  mundo sabe, es la mejor fórmula de ahorro conocida dada la gran cantidad de cacao diario que ingiere esta ave,  requisándole a la sazón al pirata –ciudadano en crisis- la mercancía que configura el barco cargado del botín de los bienes y derechos adquiridos durante años en la larga  y sinuosa travesía de la lucha social.

Dos negaciones afirman

Hay que recuperar el crédito de los bancos, la credibilidad de los mercados, acreditarnos como solventes ante nuestros prestamistas internacionales, ganarnos la confianza de las Agencias de Calificación, garantizar la devolución de los favores y dinero recibidos… A esta situación hemos llegado, al parecer, porque “no han dejado nada” –el ejecutivo socialista-, según versión del Gobierno actual. En lo que no han reparado es que desde el punto de la lingüística moderna dos negaciones afirman, en cuyo caso sí han dejado algo, y es precisamente el argumento más manido, manoseado y gastado desde las elecciones generales: “La herencia recibida”.

En términos jurídicos cualquier heredero tiene derecho a renunciar al caudal -en este caso haber declinado presentarse a ser elegidos en las urnas-, que pudiera corresponderle como derechohabiente en el testamento   que   le   acredite   como   tal.  Quizá  deberían  haber pedido al Notario Mayor del Reino saliente la lectura previa del cuerpo del mismo, para así haber evitado llamarse a engaño y no habernos estafado con las promesas pre-electorales imposibles de ser cumplidas. Pero no. La ambición desmedida por llegar al poder, justifica cualquier medida, tomada incluso contra su propia filosofía de país soberano.

 ¿Acaso no sospechaba el Gobierno entrante el contenido del testamento -nada antiguo y si muy contemporáneo-, que iba a recibir, con el consiguiente aparejamiento de obligaciones y derechos que conlleva su aceptación? ¿Alguien obligó a los aspirantes a la Moncloa a ser candidatos al inquilinato del ansiado y prestigioso palacio?                                                                                                                   

¿No eran portadores de las pócimas mágicas recuperadoras del empleo y activadoras de nuestra maltrecha economía?

Por el momento, en las tahonas del ejecutivo se intenta ir al grano,   amasándose las más que dudosas soluciones para atajar el desempleo, que sube como la levadura; será “harina de otro costal”, dado que  nos han servido el pan “pa” Rajoy, y el hambre para mañana. Escasea en miles de hogares las tradicionales  barras baguette y aparecen los “baguetes” crónicos, por obligación y contra su voluntad,  en la EPA (Encuesta de Población Activa), acodados en las barras de los bares. A este ritmo es posible que  los súbditos lleguemos a tirar de las pistolas antes de que se dispare… el precio, costando un pico, mientras asistimos al consumo de  las ¿penúltimas y perecederas? fabiolas en la ZarzuelaMarinera de Palacio. ¡Tiene miga el asunto!

Paco de Domingo