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Mi Tribuna

¿De quién ha sido la ocurrencia del nombramiento de Maíllo?

Junio 21, 2015

Ya están en la rampa de lanzamiento. Cada uno a su modo, pero como estamos en un año de marcado signo electoral, los líderes políticos de nuestro país han establecido una hoja de ruta para llegar a noviembre lo mejor posicionados posibles. Este domingo ya hemos visualizado a Pedro Sánchez perfectamente arropado dispuesto a capitanear la recuperación socialista que le pueda llevar hasta La Moncloa. Y también tenemos sobre la mesa la declaración de intenciones de Albert Rivera, ante una gran oportunidad de gozar de indudable protagonismo a nivel nacional si su partido no lo estropea en estos meses, que va camino de ello.


Pero lo más llamativo está en Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno había anunciado cambios en su partido para encarar la fase decisiva hasta las elecciones con la organización reforzada y se ha sacado de la manga unos nombramientos de aurora boreal. Para empezar, a la jefa Cospedal le ha colocado a sus lados una especie de controladores que parecen limitar su capacidad de mando en plaza. Pero lo inverosímil radica en la figura del proclamado nuevo número tres del PP como vicesecretario de organización, Fernando Martínez Maillo, ex presidente de la Diputación de Zamora y presidente provincial del partido en esa provincia. En Castilla y León todavía no salen de su asombro. No solo porque no sea precisamente un dechado de virtudes, sino por la hoja de servicios que arroja en las últimas elecciones municipales y autonómicas.

Un curriculum nada exitoso para tener en cuenta

Maíllo se ha caracterizado por hacer la oposición a la ex alcaldesa de Zamora, Rosa Valdeón, que curiosamente es de su partido. Nunca aceptó que fuera más brillante y aceptada que él. El arcano está plagado de frases a modo de lanzas continuas hasta lograr que no repitiera como candidata. El caso es que la nueva figura del Partido Popular nacional ha logrado no solo perder el Ayuntamiento, sino que Zamora sea la única ciudad de España con un alcalde de Izquierda Unida. Todo un récord esto de pasar del PP a IU, pero todavía hay más registros que adornan un curriculum para tener en cuenta.

El PP zamorano ha perdido los municipios emblemáticos de Benavente y Toro aunque por suerte Martínez Maíllo ha conseguido salvar la Diputación con él como alcalde de un municipio perdido al que se agarra por cuestiones familiares porque lo normal es que el número uno a la institución provincial vaya integrado en la lista de la capital.

Señalado en el caso Caja España

La ocurrencia tampoco ha reparado en revisar la situación personal del nuevo número tres. Mientras Rajoy hablaba de la enorme factura que le ha pasado al partido la corrupción, las redes sociales se encargaban de recordar que Maíllo está imputado en el caso Caja España, como ex consejero de una entidad financiera que ha sido absorbida por Unicaja ante la lamentable situación que presentaba. Pero al tiempo que Maíllo y los suyos discuten sobre si está o no realmente imputado, nadie puede negar que como presidente provincial del PP admite la presencia de una senadora por Zamora, Carmen Luis Heras, acusada de utilizar los medios públicos del Senado para realizar viajes personales como denunció este periódico y que, además, era propietaria junto con su marido de un medio de comunicación que cerró tras 130 años de historia dejando en la estacada y ruina económica a sus trabajadores después de que estos acumulasen meses y meses sin recibir sus nóminas.

Así se dibuja la pretendida operación renove del PP para presentarse ante los ciudadanos como un partido de garantías, capaz de hacer frente a los aires renovadores que exhiben Sánchez, Rivera o Iglesias. Como si fueran tres tenores, entonan sus diferentes sintonías entre la auténtica melodía de la confusión popular.

Félix Ángel Carreras
Director de Tribuna Valladolid