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¡Qué fuerte!

De música y política va la cosa

Junio 23, 2011

Resulta sorprendente que se cataloguen de “revolucionarias” las declaraciones que hizo Juan Aguirre, guitarrista de Amaral, sobre la utilización del estribillo de una de sus canciones por Alfredo Pérez Rubalcaba en el Congreso de los Diputados. La mitad de Amaral dijo “mira amigo, no me toques los huevos, las canciones son de todos”. Efectivamente, las canciones son de todos y, precisamente por eso también son de Alfredo. No es para tanto, ni una cosa ni la otra, ni que Alfredo la nombre ni que a Juan no le haya gustado que la nombre. Aunque las gracias si le tenía que haber dado el grupo musical al vicepresidente del Gobierno por hacerles publicidad y, ahora que han sacado disco nuevo y todos los medios lo están nombrando, con más razón, pues les ha venido como anillo al dedo aunque, también es verdad que a Amaral no le hace falta ningún tipo de publicidad porque tienen a su público ganado de sobra.

Políticamente correcto

El caso es hacer polémica de la cosa más tonta o nimia, pero es curioso que esta esté servida cuando se trata de enfrentarse a lo de izquierdas. Lo mismo ha pasado con la cantante Russian Red que, al ser preguntada por sus inclinaciones políticas se ha declarado de derechas y se le ha echado el mundo encima. Pues mire usted, lo primero, no haber preguntado y lo segundo, cada uno es de lo que le da la gana. Pero en el mundo del artisteo no se lleva ser de derechas y es más guay ser un progre de izquierdas aunque luego cada uno vote o piense lo que quiera. Pasa exactamente igual que el reconocerse seguidor de unos u otros programas de televisión; está mal visto decir que vemos “Sálvame” o “Supervivientes” y luego tienen más audiencia que nadie. Aunque todos veamos en realidad los documentales y programas culturales de la 2, curiosamente las cifras de audiencia demuestran otra cosa.

Diferencias entre izquierda y derecha

Después de que al de Amaral casi se lo coman, el pobre se retractó ayer de sus palabras con un comunicado en el que dice que no era su intención atacar al señor Rubalcaba, sino que quería expresar el rechazo a las peleas dialécticas de los diputados que no reflejan casi nunca la vida de la gente de la calle. Éste lo aclara pero Russian Red no se retracta y hace bien. Al contrario, sólo ha faltado que la crucifiquen por ser de derechas.

Lo lógico sería que, dadas las circunstancias, fuera más vergonzoso en estos momentos confesar ser de izquierdas. Además, cuando los artistas de la ceja lo han hecho no ha pasado nada y nadie se ha metido con ellos. Está más de moda decir que uno es de izquierdas pero, eso sí, vivir como los de derechas; otra estupidez que se han inventado unos para denostar a los otros, como si muchos de ellos no vivieran bien y mal como muchos de aquellos… qué tonterías… Sinceramente, la gente no compra un disco ni escucha a un grupo porque sea de izquierdas o de derechas, de este o aquel partido, sino porque te gusta y punto. Entre los medios de comunicación y los políticos la lían con cosas que a los ciudadanos de a pie no nos importan ni nos solucionan los problemas. Por cierto, ¿se habrá pasado la SGAE por el Congreso para cobrarle a Rubalcaba por el cantito de Amaral?

Rosana Güiza

rosanagüiza@extraconfidencial.com