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No me moverán

Davos, EPA y déficit público: el crédito económico del Gobierno se desploma

Febrero 4, 2010

La encuesta de población activa del IV trimestre de 2009 (18,8% de paro), y el déficit público (11,4% del PIB), han sido dos mazazos a la política económica del Gobierno. Cifras que se conocen después de que en Davos, la catedral temporal del “Capitalismo Global”, el presidente Rodríguez Zapatero se empeñara en vano en recuperar la credibilidad de España como potencia económica.
 
En Davos, el Gobierno tuvo la ocurrencia de comparecer con Grecia y Letonia, los enfermos graves de la UE. Por si alguien no se había enterado de que éramos la economía más preocupante del sur de Europa nos identificamos con ellos; los dos a punto de quebrar. Un error de imagen que en cualquier empresa hubiera supuesto el despido fulminante del DIRCOM (Director de Comunicación). Sólo faltaba haber hablado de los PIGS, (en inglés “cerdos”) que es el acróstico con que se conoce el grupo de los cuatro países mediterráneos que siempre han sido la preocupación de la Zona Euro: Portugal, Italia, Grecia y España (Spain).
 

¿Serio y cumplidor?

En este escenario era casi imposible salir bien librados en la imagen económica a trasmitir. El presidente hubiera dado una lección de prudencia quedándose en casa. Pero investido, como está, de la Presidencia del Consejo de la UE no pudo resistir la tentación de aparecer como un estadista mundial, aunque tuviera que mostrar las deficiencias lingüísticas de todos los presidentes democráticos españoles, con la excepción de Calvo Sotelo.
 
Los economistas más serios avisaron de los problemas que nuestra economía tenía y el peligro que era para la estabilidad de la Zona Euro. Rodríguez Zapatero les rebatió con una frase lapidaria: “España es un país serio y cumplidor”.
 
Serio es posible, pero ¿cumplidor? ¿Cómo creer que el déficit público se sitúe en tres años en menos del 3% del PIB cuando un día después ese mismo Gobierno anuncia un déficit del 11,4%? Conseguirlo exige una disciplina presupuestaria y mayores ingresos públicos. Si el Gobierno reduce los estímulos públicos de la economía, para gastar menos, y aumenta los impuestos, para ingresar más, el paro se disparará.
 
Y, el desempleo es el tercer elemento que mina la credibilidad de este gobierno. La EPA dice que España tiene 4.326.000 desempleados, el 18,8% de la población activa y la destrucción de empleo aún no ha acabado según los propios expertos del ministerio de Economía.

 
Que viene el lobo

Quizás por esta razón, el Gobierno reaccionó la semana pasada ofreciendo un plan de austeridad pública de 50.000 millones de euros y un cambio en el cálculo de las pensiones; el mismo Gobierno que está pensando en forzar un paquete de reformas del mercado laboral obligando a Sindicatos y CEOE a acordarlo bajo la amenaza de hacerlo unilateralmente si no llegan al pacto.
 
La sospecha es que las medidas llegan tarde. En economía las expectativas son importantísimas ¿Cómo va a recuperar la credibilidad un Gobierno que ha pretendido reiteradamente ocultar la tozuda realidad? ¿Cómo ahorrar 50.000 millones de euros? Pretenden reducir el número de funcionarios y congelar sus sueldos, cuando no hace un año los subían por encima de la inflación y tienen un acuerdo con los sindicatos para aumentarlos ¿Creíble?
 
Como en el cuento de “que viene el lobo”, cuando el lobo está aquí, en forma de parados y déficit, ya nadie cree al Gobierno. No obstante, esperemos que, por el bien de todos, en 2010 tenga mejor tino que en el 2009.
 

 José Ramón Pin es director de EMBA-IESE