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¡Qué fuerte!

Damnificados del 15-M

Junio 9, 2011

Nunca llueve a gusto de todos, qué le vamos a hacer, ha pasado siempre y, lo que para unos es bueno, es malo para otros. Recuerdo estos días aquellos en los que el sector de transporte paralizó el país con su huelga; reivindicaban lo justo para ellos pero perjudicaron a muchos otros y pagaron justos por pecadores. Parece que aquí es la única manera de solucionar, si es que se consigue, algunos asuntos. Pues lo mismo está pasando con el movimiento 15-M, “Indignados” o como se quieran llamar. Lo que empezó como una protesta entendible y justa ante la situación patética de nuestro país ha ido degenerando en un no se qué de plataforma que reivindica no se cuanto.

Heridos y detenidos, primero en Barcelona, después en Valencia y luego ¿dónde? ¿Qué más da? El caso es que aquí nadie respeta ni lo que el pueblo elige en las urnas ni lo que es digno y legal de exigir. Pero independientemente de los golpes a base de porras, de las brechas y de la sangre corriendo por las frentes, hay algunos que no dan la cara para no salir perjudicados. Es el caso de Alfredo, que se esconde y no hace lo que tiene que hacer para no ponerse ni a favor ni en contra y se escaquea cual Pilatos lavándose las manos para que sean otros los que se coman el marrón.

La realidad de la Puerta del Sol

No se puede hablar sin haber visto lo que hay y, en la Puerta del Sol, lo que hay es mucha mierda, basura, mal olor y mal rollo. Lo que en un principio era una manifestación lógica, independientemente de la ideología o de si se está de acuerdo o no con ella, se ha convertido en una especie de acampada de porreros y okupas que se han unido a una causa que ni les va ni les viene y que, salvo los que son del verdadero movimiento, no saben ni por lo que están allí cuando se les pregunta. Aquí la policía no desaloja ni actúa, claro, a Alfredo no le interesa no vaya a ser que se la monten en Moncloa, pero no le importa tener descontentos a otro sector muy importante de la zona.

A los que curran día a día e intentan luchar contra esta crisis que no hay quién levante y a los que Alfredo no se lo pone nada fácil: los comerciantes y el sector turístico de la zona centro de Madrid. Con lo complicado que es mantener un negocio abierto a día de hoy, encima, Alfredo lo complica más todavía y prefiere que no se le pongan en contra 100 antisistemas frente a un sector entero que intenta sobrevivir a, precisamente, de lo que se quejan esos que se manifiestan. Cada uno hace lo que puede, unos curran por sobrevivir y otros se quejan para hacerlo, pero la cosa sigue igual. Eso si, los que están sentados no tienen nada que perder pero si los que tienen allí sus negocios y están viendo como cada día tienen más pérdidas.

Por lo tanto, de solidaridad, comprensión y justicia nada de nada ya que podían elegir otro sitio dónde quejarse y así no perjudicar a los demás porque, por querer ayudar a unos, se está perjudicando a otros. En treinta millones de euros se cifran las pérdidas de los casi dos mil comercios de la zona de Sol. 25 días ya sufriendo las consecuencias negativas para ellos del movimiento 15-M, aguantando y comprendiendo a los “indignados” pero sin nadie que los comprenda a ellos. En lugar de ir solucionando, vamos complicando y empeorando.

Rosana Güiza
rosanagüiza@extraconfidencial.com