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A QUIÉN CORRESPONDA

A QUIÉN CORRESPONDA
A renglón seguido

Cultura lesiva

Abril 4, 2017
mendez de vigo

Venimos de cumplir un luctuoso aniversario que marcó un antes y un después, con el consiguiente cruento durante que duró tres largos años. Han transcurrido setenta y ocho desde el día que, un “primero de Abril de mil novecientos treinta y nueve”, nos abordó la victoria, azul sobre rojo, siendo posteriormente desgranada, negro sobre blanco, en “Ha estallado la paz”; si bien, “La paz llega nunca”.

Desde entonces, dada la combatividad de los marcadores del A.D.N. de nuestro carácter latino, la panoplia de conflictos –no bélicos-, no ha cesado. El último que se está gestando es de tipo discriminativo. El Gobierno, dentro su habitual reunión del Consejo de Ministros de los viernes, ha tomado la decisión de bajar el IVA cultural de los “espectáculos públicos”; pero sólo los desarrollados “en vivo y en directo”.

Y cuáles tienen esa consideración, pues: toros, teatro, danza, conciertos, circo… No sabemos si las carreras de galgos (¡Dios nos ´liebre´!). Pasará del veintiuno, establecido en 2012, “había que pagar las pensiones y los servicios públicos básicos” –Méndez de Vigo-, al diez %, porque la robustez de la actual economía marca una situación “totalmente diferente” (ministro de Cultura… lesiva). Según Rajoy hemos abandonado “la indigencia” ¿? Por eso la ´hucha´ de resistencia se emparenta con la mojama.

Pero no se contempla la bajada del IVA para la industria del cine, que después de conocer este anuncio, está como una publicitada marca de refrescos: ¡Que trina! Habrá influido la acusación en firme que hacía Montoro manifestando que disponíamos de “famosos actores” que no pagaban “impuestos en España”; eso sí, sin identificar ni cuántos ni quiénes. Por un lado, no se persigue suficientemente el fraude, y por otro, esta actuación defrauda al mundo de la gran pantalla.

Así se mete una profunda y dolorosa puya al séptimo arte. En materia de reducción de impuestos el Gobierno ha cogido el toro por los cuernos, y baja el tipo impositivo de las entradas de las corridas corriendo los dígitos once puntos hacia abajo. ¿De verdad puede tener la consideración de espectáculo en vivo cuando sabido es cuál es el fin último que se persigue (salvo sorpresa de última hora en la que se invierten los papeles y el farolero de luces termina deslucido al caer empitonado)?

¿Se verá concernido por esta bajada el precio en los tickets para el acceso a los escalofriantes –por lo de sin ropa- espectáculos tan estimulantes de  streeptease o las diversas manifestaciones de ingenio exhibidas por incómodos titiriteros que le producen sarpullido a determinados fiscales y desatan una fuerte alergia en la sensible epidermis de los corporativizados miembros del Ejecutivo?

¿Y a los arriesgados saltimbanquis, esforzados músicos ambulantes y al ´polivaliente´ hombre orquesta, habrá que descontarles el once por ciento de ´la voluntad´ depositada en su canastillo? ¿Y, por lo de espectáculo que tiene, minoraremos lo depositado sobre los clericales cepillos, y recortaremos la tarifa de los decadentes afiladores?

A este ritmo, el séptimo arte terminará por perder los papeles.

Paco de Domingo