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Mensaje en una botella

Cuernos televisados

Octubre 14, 2010

El triunfo del amor causa sensación a uno y otro lado del Atlántico. Son dos mundos separados por un mismo dios: la queratina. Esta sustancia envuelve los cuernos de los animales, con la salvedad de los rinocerontes. En el caso de estos mamíferos perisodáctilos, la queratina no es sólo un envoltorio sino que es la sustancia que forma completamente estas protuberancias que nacen en la cabeza.

Fran Álvarez, un solícito camarero español, ha conseguido completar una sonada faena a costa de Belén Esteban y Arancha Contreras. Álvarez ha pasado de servir carajillos a confesarse responsable de un carajal. La esposa, estrella mediática a este lado del océano, lo ha condenado al ostracismo y ahora medita si le otorga el perdón de sus pecados. La amante, que anda labrándose un porvenir en el medio en que reina La Esteban, reniega de él con la boca chica.

Estos cuernos han sido televisados con profusión. Y seguirán siendo televisados, a tenor del interés que ha cobrado el triángulo amoroso. No hay cadena de televisión que se precie de estar pegada a la actualidad que no hable de estas tres víctimas del amor. Pero ha triunfado el amor. O, mejor dicho, ha triunfado la televisión. A estas alturas se cuentan por centenares las horas de programación cubiertas con estos cuernos, que son ahora mismo los cuernos de España.

Salir sin ser visto

Johnny Barrios, un laborioso minero chileno, es el autor de otra faena sonada a costa de Marta Salinas y Susana Valenzuela. Barrios ha pasado de extraer carbón a convertir a su esposa en la versión femenina del aumentativo de cabra. La esposa ha montado en cólera al saber que el minero, que era uno de los 33 que quedaron atrapados bajo tierra, la simultaneaba con otra dama y que también era padre de los hijos de esta otra. La amante asegura que él le había prometido separarse de su esposa.

Y ha vuelto a triunfar el amor tanto como la televisión. Porque estos cuernos han sido televisados hasta tal extremo que han logrado acaparar gran parte de la transmisión del rescate de los mineros. Había 32 mineros esperando una salida mientras Johnny Barrios esperaba salir sin ser visto. 

A media asta

En España palidecía la Fiesta Nacional del 12 de octubre, se acallaban los sonoros abucheos a ZP y desaparecía la crisis económica por momentos. No se hablaba de otra cosa. La preocupación en el Día de la Hispanidad eran los cuernos de Belén Esteban, que ya es la cornuda de España con permiso de las demás portadoras de astas.

En Chile el rescate histórico, supervisado por el presidente de la república, daba paso a los históricos cuernos de un minero que se ha convertido en protagonista de una gesta propia de culebrón. Marta Salinas se ha había convertido ya en la cornuda de Chile. Sus astas no tienen parangón.

¿Qué más da que el encargado de adornar las cabezas de las víctimas cornudas sea camarero o minero? No siga leyendo, señora, no vaya a ser que se dé usted por aludida. No lea más, caballero, no vaya a ser que le delate el color rojo tomate que han tomado sus mejillas. Pruebe a izar usted la bandera a media astahasta que la muerte los separe.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

jdguerrero@extraconfidencial.com