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¡Qué fuerte!

Corinna, la Princesa destronada

Marzo 7, 2013

Leer una información en un periódico y no dar crédito a lo que se lee, a día de hoy es lo más normal que puede pasar. Que la realidad supere a la ficción tampoco nos sorprende ya. Pero toda nueva noticia que salta diariamente a los medios de comunicación en torno a la Casa Real, el Rey, Corinna, Iñaki Urdangarín y la madre que los parió a todos, es sólo comparable a un culebrón sudamericano de sobremesa televisiva. De repente, de la nada, saltó al escenario la tal princesa Corinna que, más que una princesa, parece la Bienvenida Pérez española. Corinna, esa mujer de cara angelical, casi perfecta si no fuera por el exceso de botox labial y estiramientos, pasó a convertirse de, esa rubia monísima que acompañaba a don Juan Carlos mientras cazaba elefantes, a la amiga entrañable del Rey. Y resulta que la amistad entrañable con nuestro monarca nos está saliendo carísima a los españoles. Según publica el periódico El Confidencial, la Casa del Rey pagó con fondos públicos la reforma de una casa en el Pardo dónde Corinna ha estado viviendo cinco años. De los Presupuestos de Patrimonio Nacional salieron una cantidad de millones de euros difícil de determinar para arreglar, mejorar e incluso darle un toque de lujo a una casa dentro de El Pardo, donde está también el Palacio de la Zarzuela y en la que supuestamente ha estado viviendo asiduamente Corinna con su hijo. Así que, ahora resulta que los españoles también nos encargamos de las reformas de las casas de las amigas entrañables del Rey. Además de todos los gastos que ya le pagamos a la Casa Real, también nos encargamos de mantener a sus “amiguitas”.

La metedura de pata de Corinna

Pero esto no es todo. Si seguimos leyendo la información de dicho periódico, descubrimos que Corinna está en el punto de mira de una juez que ha preguntado a la Fiscalía si debe actuar contra la aristócrata alemana por presunta usurpación de funciones públicas. En ese afán de querer aclarar las cosas y no querer ser protagonista, eso si, concediendo una entrevista a la revista del corazón más prestigiosa de España, Corinna ha metido la pata declarando que actuaba a veces en nombre del Rey, es decir, que hacía gestiones como representante del Monarca y del Gobierno español. Así que, en lugar de quedar como la pobre rubia desvalida a la que todo el mundo ataca por ser amiga de un rey, está quedando como la aprovechada que se ha reído, como todos los demás, de los españoles. Dijo Corinna a la revista Hola que su “vida se ha convertido en una auténtica pesadilla”. Pobrecita pero, sinceramente, pena ninguna porque ha vivido a “cuerpo de rey” –nunca mejor dicho- a nuestra costa. Ante todo esto, una conclusión: no se puede exigir para si mismo algo que no das a los demás; respeto.   

Rosana Güiza Alcaide