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¡Qué fuerte!

Con la realeza hemos topado

Noviembre 17, 2011

A medida que van saliendo informaciones y datos sobre el caso Palma Arena, más miedo da conocer la verdad. El caso puede ser tan escandaloso que, por si acaso, la Casa Real se está lavando las manos, como Pilatos, para que no le salpique la historia, aunque mucho es de temer que no sea así. Va a salpicar, y bastante, tanto como para que muchos se planteen si realmente la monarquía española sirve para algo más que para gastos astronómicos e innecesarios y para que, encima, nos timen. Urdangarín todavía no ha sido imputado pero tiene todas las papeletas para serlo y no muy tarde.

Cada vez más datos lo implican en la trama y cada vez aparece más gente relacionada con él. El que fuera su socio ya está imputado. Ahora se sabe que la Infanta Cristina también perteneció a la junta directiva de la empresa implicada y, para añadir leña al fuego, el secretario privado de las infantas, Carlos García Revenga, fue el tesorero del Instituto Nóos mientras Iñaki Urdangarín lo presidió, justo durante la etapa que está investigando la Fiscalía Anticorrupción. La Casa del Rey no ha tardado ni medio segundo en reaccionar, al igual que hizo con el Duque de Palma, y ha declarado que la intervención del secretario de las infantas fue a título estrictamente privado”. Así que, primero reniega del yerno diciendo que si tiene que pagar que pague y que sea tratado como un ciudadano más y ahora, que éste, lo que haya hecho, pues que allá él. Lo que da a entender que el pisto que hay montado no es poca cosa y, por si acaso, se distancian no vaya a ser que les salpique.

Monarquía en peligro

Historias para no dormir; políticos, realeza, amistades, poder, concesiones, dinero, enriquecimiento, vida de lujo; todo casa, todo cuadra. Es ahora cuando hemos de preguntarnos por la marcha de Urdangarín y toda su familia fuera de España. ¿Fue una huida? ¿Un por si acaso nos quitamos de en medio? El tema es peliagudo y, de confirmarse todo, la monarquía española puede tener sus días contados. La figura del Rey Juan Carlos es prácticamente paternal pero no va más allá de un afecto especial que le tenemos la mayoría de los españoles pero, que la Casa Real se vea involucrada en presuntos delitos de malversación de fondos, fraude a la Administración, falsedad documental y prevaricación no le hace ningún favor a una familia que está viviendo a costa de los españoles, con unos gastos desorbitados y que no sirve para otra cosa que para eso, para gastar.

Una monarquía puede tener sus funciones diplomáticas pero con medidas, y más ahora que está el país a punto de arruinarse. Se podrían soportar unos gastos sólo y exclusivamente para la cabeza de la monarquía pero, hijos, yernos, nietos, hermanos y todo lo que ello acarrea, implica y conlleva es demasiado. Si pudiéramos saber la cantidad de millones de euros que nos cuesta nuestra monarquía, el convencimiento es absoluto de que no duraba ni dos telediarios. Pero este afán que tenemos los españoles de tapar, callar e ignorar los escándalos de todo tipo de nuestra realeza es absolutamente incomprensible y puede tener los días contados.

Rosana Güiza