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El mayordomo

¿Cómo visten nuestros Presidentes?

Mayo 23, 2010

Desde el impresentable aspecto de nuestro presidente Zapatero pasando por la cuidada presencia de Berlusconi, el estudiado look de Sarkozy o la destartalada estampa de Gordon Brown, los principales líderes europeos saben de la importancia de la imagen


Todo mensaje oral va normalmente acompañado de uno no verbal formado por gestos e imágenes.

Los estudios más recientes establecen que el impacto de un mensaje verbal es del 7%, mientras que el 38% lo determina el vocal (tono, matices y otras características) y hasta un 55% proviene de las señales y gestos que utilizamos para trasmitir dicho mensaje. En una conversación cara a cara el componente verbal se fija en un 35% mientras la comunicación no verbal asciende al 65%.

Las mismas palabras dichas por una persona que se ayuda de, por ejemplo, las manos para enfatizar una información puede diferir en gran medida de aquel mensaje transmitido en ausencia de ellas. Igualmente, el mensaje de una persona vestida de una determinada forma puede perder parte de veracidad por no ser acompañado de la imagen que de él espera su interlocutor. Por el contrario, las palabras de otro caballero pueden ganar efectividad si son acompañadas de un determinado aspecto.

Y es a esa imagen a la que los expertos en telegenia y asesores de marketing político prestan gran atención para hacer atractivo a su cliente.

¿Cómo visten los Presidentes Europeos?

Dejando de lado a nuestro Presidente del Gobierno quien con su look más que destartalado, arrugado y sus trajes dos, cuando no tres, tallas grandes, se ha ganado que le dediquemos un artículo en exclusiva, el resto de los líderes europeos no lo hacen del todo mal o, al menos, no tan mal.

Nicolas Sarkozy

Elegido por la revista Vanity Fair como uno de los hombres más elegantes del año 2007, el actual Presidente de la República Francesa ha conseguido a lo largo de sus tres años de mandato afianzar en su atuendo una imagen de sobriedad, elegancia y constancia.

Nicolas Sarkozy es junto a Barac Obama el político cuya imagen nos es más fácil evocar debido a que su elección de trajes, camisas y corbatas  es constante tanto en el uso de colores como en su corte clásico.

Al evocar al Presidente Sarkozy seguramente la foto de él que más rápido nos venga a la cabeza será la de él enfundado en un traje siempre de color azul oscuro o negro, de hilera sencilla, carente de cualquier diseño y acompañado de corbatas oscuras y camisas blancas o azules pálidas.

Ese estilo tan característico no lo ha escogido al azar. El Presidente francés es de reducida estatura y de corpulencia algo ancha y decantándose por esos colores consigue alargar algún centímetro su estatura.

No son pocas las ocasiones en las que le hemos visto vestir trajes diplomáticos. Este tipo de trajes, como ya hemos apuntado en alguna ocasión, “estiran” la figura unos cuantos centímetros. Igualmente, si nos fijamos en las solapas de su chaqueta nos daremos cuenta de que éstas son bastante estrechas; un pequeño truco para disimular su rostro alargado.

Su obsesión por aparentar ser más alto y no quedar “disminuido” al lado de su imponente esposa hace que escoja zapatos con alzas; algo horrendo y que solo consigue desviar las miradas de quienes le rodean hacia ellas haciéndole perder esos centímetros que tan hábilmente había conseguido con su estudiado aspecto.  

Desgraciadamente, como ocurre con la mayoría de los políticos europeos, todos estos trucos dejan se surtir efecto en Nicolas Sarkozy cuando se desprende del traje de chaqueta saliendo rápidamente sus limitaciones estilísticas  a flote.

Silvio Berlusconi

Silvio Berlusconi es un auténtico esclavo de su apariencia física y no ha escatimado esfuerzos en luchar contra el inexorable paso del tiempo. Desde implantes de pelo, retoques en la cara (ya solo deja fotografiarse el lado derecho), en los ojos o lifting en el cuello, Berlusconi no deja nada de su aspecto al azar.

Quizá Silvio sea, hoy por hoy el Primer Ministro Europeo mejor vestido. Esto se lo debe en gran medida a su  sastrería Caraceni quien ha vestido entre otros a personajes tan reconocidos como Humphrey Bogart, Gary Cooper, Cary Grant, Gianni Agnelli o Aristotle Onassis.

Aunque ahora se decanta por trajes algo menos clásicos de Kiton, que le aportan un corte más napolitano, sus gustos pasan por trajes cruzados y clásicas corbatas azules marinas. Al contrario de lo que ocurre con el resto de líderes europeos, Silvio Berlusconi tiene el gusto y sabe de las ventajas de decantarse por tirantes y gemelos.

Cuando viste de forma casual se le puede observar siempre escogiendo primeras marcas italianas y si bien ni los años ni la figura le acompañan, cuando viste de sport sabe sacarse mejor partido que el resto de sus homólogos europeos.

Gordon Brown

El ex presidente británico ha hecho un especial esfuerzo por mejorar su imagen desde que fue nombrado Primer Ministro Británico. Aquella imagen hippy de juventud hoy se ha convertido en una excesivamente clásica y sin ningún giño a la modernidad.

Conocedor de su ancho rostro opta por camisas de cuello abierto para disimular dicha particularidad. Si bien en sus primeras apariciones sus corbatas carecían de cualquier estilo y elegancia, últimamente le hemos visto con corbatas más atrevidas de colores púrpuras o rosas.

Igualmente, disimula su abultada barriga utilizando chaquetas con talle muy alto y evita siempre desabotonárselas. Conocedor de la importancia de la imagen nunca abandonaba el número 10 de Downing Street sin su set de maquillaje aunque como salió a la luz pública esto le pudiera acarrear  olvidárselo en un taxi de Londres.

A pesar de esto, se esperaría mucho más de quien vive en la ciudad con las mejores sastrerías del mundo y cuyas tijeras privilegiadas con seguridad estarían encantadas de vestir al Primer Ministro de su país.

Si bien ninguno de los tres será recordado por su elegancia, viendo cómo visten sus homólogos en Europa y los de fuera de ella, son sin duda de los que mejor salen parados.

Jeeves