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El mayordomo

Cómo lucir el pañuelo de bolsillo

Enero 16, 2011

Si recuerdan nuestros seguidores, esta columna empezó en el mes de septiembre de 2009 dedicando su primer capítulo al zapato; la pieza fundamental de todo buen armario. Muy poco después escribíamos por primera vez sobre el pañuelo de bolsillo refiriéndonos a él como “el compañero indispensable del caballero elegante y con estilo”. 

Hoy, casi un año y medio después, volvemos a vernos en la necesidad de reincidir en la importancia de acompañar a la chaqueta de un pañuelo de bolsillo ya sea ésta la de un traje o la de un conjunto de sport. 

Desgraciadamente todavía hay personas que se atreven a vestir un traje negro con una camisa negra y acompañarlo de una corbata amarilla y un pañuelo de idéntico color. Es este tipo de caballero el que todavía viene a la memoria cuando se pasea por muchas ciudades de España prestando atención a lo que sus escaparates muestran. 

Si bien es verdad que el pañuelo de bolsillo, como en el caso recién mencionado, puede hacer incluso aumentar el grado de “cateto” de su portador también lo es que de saber escogerse y acompañarlo correctamente con el resto de las prendas el resultado puede ser de lo más elegante. 

Una vez se haya adquirido ese pañuelo que combina de forma estilosa con la corbata o con la camisa es el momento de pensar en la manera de hacerlo descansar en el bolsillo de la chaqueta. 

Como apuntábamos en aquel capítulo introductorio, la mejor forma de iniciarse en la vestimenta de un pañuelo de bolsillo es hacerlo escogiendo uno totalmente blanco e introducirlo en el bolsillo con sus costuras en paralelo a las del propio bolsillo. 

Este discreto pañuelo así como la forma poco llamativa de mostrarse permitirán que el caballero vaya cogiendo poco a poco confianza en su vestimenta y se empiece a asociar su persona a un conjunto acompañado siempre de un pañuelo de bolsillo. El día a día de dicha vestimenta educará a los ojos de su entorno y en breve tiempo ese pañuelo pasará totalmente desapercibido en su persona. 

Esta realidad permitirá al caballero adentrarse tanto en la elección de nuevos diseños como en otras formas más atrevidas de mostralo en la chaqueta.

Terminación en uno o dos picos 

En esta terminación el pañuelo sobresale del bolsillo en forma de pico. Doblando el pañuelo en forma simétrica se conseguirá sólo un pico mientras que si lo hiciéramos de manera asimétrica se podrían obtener dos picos. Esta manera de lucir el pañuelo no es muy llamativa y aunque no es la más estilosa sí es una opción elegante y segura. 

Terminación en tres o cuatro picos 

Ambas formas, aunque más arriesgadas, son idóneas para experimentar con las múltiples posibilidades que brindan los pañuelos de bolsillos. Si bien el pañuelo que termine en tres picos con seguridad requerirá de muy poca vigilancia a lo largo del día, el de cuatro puede “desordenarse” o esconderse obligando a su portador a estar más atento. 

Terminación redondeada 

Sin lugar a dudas, desde mi punto de vista, la más natural, sencilla y estilosa. Sosteniendo el pañuelo por su parte central, dejándolo caer y doblando el sobrante inferior hacia arriba estará listo para introducirse en el bolsillo. Dependerá del gusto de cada caballero el grado que del mismo quiera mostrar al exterior. 

Esta terminación no conviene pensarla mucho consiguiendo los mejores resultados cuanto más rápidamente y de forma más natural se introduzca el pañuelo en el bolsillo. 

Terminación enrollada 

Si cuando se hacía descansar el pañuelo de forma paralela al bolsillo, mostrar las costuras, sobre todo en los pañuelos cuyos extremos estaban rematados a color y a mano, era algo además de discreto también elegante, en la terminación enrollada dichas costuras no se aprecian. 

La forma de conseguir esta terminación es exactamente igual a la redondeada con la única diferencia que su parte superior se enrolla sobre sí misma achatándose y quedando casi en forma paralela al bolsillo. 

Terminación en cumbres de montañas 

Aunque la forma de mostrar el pañuelo pueda parecer similar a la de terminación de picos en este caso no son picos sino pequeñas montañas redondeadas las que sobresalen del bolsillo. 

Esta más que interesante forma de mostrar el pañuelo se consigue siguiendo exactamente el mismo proceso que en la terminación enrollada pero mostrando el pañuelo por el extremo inferior y no por el superior. 

Terminaciones de fantasía 

Jugando con el pañuelo se pueden obtener infinidad de figuras y será el gusto de cada caballero el que decida por cuál de todas ellas decantarse. No obstante, si ya un pañuelo de bolsillo en un país acomplejado y carente de estilo como el nuestro resulta algo extraño, el exhibirlo de manera llamativa puede no ser entendido por muchos caballeros. Por ello, la forma de mostrarlo paralelo al bolsillo, la redondeada y la enrollada además de ser las más naturales y elegantes también son las más discretas. 

Se opte por una forma u otra, de lo que nunca un caballero mínimamente elegante puede prescindir es de acompañar su chaqueta de un pañuelo de bolsillo. No es necesario recordar que si las chaquetas se siguen confeccionando con un bolsillo a la altura del pecho es para adornarlo con un pocket square

Jeeves
elmayordomo@extraconfidencial.com

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