Menú Portada
Mensaje en una botella

¡Cómo es la gente!

Diciembre 15, 2011

Es la coartada perfecta para criticar sin poder ser criticado. Ideal para condenar sin poder ser condenado. Magnífica para poner a parir a los demás sin que los demás puedan ponerte a parir a ti. ¡Cómo es la gente! es una expresión que resuelve cualquier duda existencial. Es una frase que confirma que la humanidad avanza por un camino completamente equivocado y que ese camino la conduce inexorablemente al fracaso universal.

El secreto de la expresión ¡Cómo es la gente! reside en que la gente siempre son los demás. Nunca eres tú. Cuando lamentas cómo es la gente, tú te excluyes de esa masa informe a la que te refieres. La gente es la que conduce de manera lamentable, como si le hubiera tocado el carné en la tómbola (uno de los grandes clásicos a la hora de desprestigiar a los demás conductores). La gente es la que se dedica a holgazanear en su puesto de trabajo y dedica las horas de la jornada laboral a no hacer nada productivo para su empresa, poniendo en grave peligro la productividad nacional.

¿Quién soy yo?

La gente es la que no sabe educar a sus hijos, les permite comportarse de manera maleducada, les consiente gastar el dinero que a sus padres tanto les cuesta conseguir o les deja chupar del bote hasta convertirse en cuarentones con la excusa de que la vida está muy chunga para los jóvenes. La gente es la que por estas fechas navideñas gasta lo que no tiene llevada por un consumismo feroz que la arrastra a comprar desaforadamente hasta pulirse la nómina, la paga extra y el saldo de la tarjeta de crédito.

¡Cómo es la gente! Es que no se dan cuenta de que yo no soy como ellos. Yo no incurro en ninguno de sus errores. Estoy a salvo de todos ellos. Naturalmente. Al fin y al cabo, la gente siempre son los demás. Nunca soy yo. Pero, un momento. Un momento. La gente es, según el Diccionario de la Real Academia Española, una “pluralidad de personas”. Si la gente son todos menos yo, ¿quién soy yo? ¿Acaso no soy una persona? ¿No soy un terrícola? Llegados a este punto, discúlpenme un momento. Se me acaba de iluminar el dedo índice de la mano derecha y siento un irrefrenable deseo de salir a la calle, mirar hacia el cielo y exclamar: “¡Mi caaasa!”

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero