Menú Portada
El mayordomo

Cómo combinar el pañuelo de bolsillo

Enero 29, 2012

Si el estudio del color y los diseños del resto de prendas del conjunto es un buen punto de partida, observar la composición del pañuelo es de vital observancia también


En condiciones normales no volveríamos a repetir la importancia de hacer acompañar a nuestras chaquetas tanto de traje como de cualquier conjunto informal de un pañuelo de bolsillo. Sin embargo, la realidad nos anima a hacer la vista gorda a los diversos artículos que tanto en esta página como en www.elaristocrata.com hemos escritos sobre dicha conveniencia y reincidir de nuevo en este punto de vital importancia. 

No deja de ser una realidad el hecho de que no ya solo en nuestro país sino prácticamente en todos aquellos en los que los caballeros todavía visten de traje, se puedan encontrar señores elegantes. No obstante, el número de ellos que adornan sus chaquetas con un pañuelo de bolsillo es francamente pequeño. 

Aunque en la mayoría de los casos esto es debido sencillamente a la timidez reinante entre la mayoría de ellos, hay otros que no lo hacen por no estar convencidos de que su elección pueda sumar y no restar a su imagen final. 

A estos últimos les animamos a que prueben a mostrar un sencillo pañuelo blanco con su terminación paralela a la costura del bolsillo durante una semana para que vayan cogiendo confianza en su uso al mismo tiempo que educan y acostumbran la vista de con quienes comparten su tiempo. 

El uso del pañuelo se extendería sin ningún tipo de dudas si el paladar del buen vestir estuviera educado y se alabara, en vez de criticar, el uso de un complemento que desde que existe el traje de chaqueta ha sido su más estrecho amigo. 

Nunca hacer coincidir el pañuelo y la corbata 

No hay nada tan horroroso como observar en bodas o bautizos como el novio o un mero invitado aprovecha la ocasión de vestir algo más formal de lo que acostumbra en su día a día y se enfunda una corbata verde o roja con un pañuelo de idéntico color. 

Esto pone en evidencia su falta de gusto y el haber sido disfrazado por algún dependiente de cualquier tienda de las que tristemente tanto abundan en nuestras calles. 

La opción más segura y sencilla 

Dejando de lado el recién nombrado pañuelo blanco que acompaña correctamente a la práctica totalidad de trajes y diseños, existen unos pañuelos de los que ya hemos hablado en esta columna que, aún siendo también blancos, sus extremos están rematados en color. 

Con estos pañuelos bastará hacer coincidir el color del ribete con el de la corbata para conseguir un look clásico similar al del pañuelo totalmente blanco pero con un toque de estilo que este último no siempre consigue. 

Dicho ribete también se puede escoger pensando en hacerlo combinar con el color minoritario de la camisa para de esta forma rescatarlo e incluso destacarlo de los colores predominantes del conjunto. Por ejemplo, si escogemos una camisa tipo mil rayas azules y la hacemos combinar con una corbata de un color no azul podría ocurrir que las rayas de la camisa se quedaran en “fuera de juego”. Sin embargo, de escoger un pañuelo con el ribete en el mismo color puede darles un protagonismo que sin dicho pañuelo no tendrían. 

Cuando el pañuelo no es blanco 

Ya apuntamos en su día que el uso del pañuelo requiere de un caballero seguro de su vestimenta e inmune a las miradas de sorpresa del exterior. Para alcanzar este grado de confianza, recomendábamos empezar por un pañuelo sencillo blanco e irlo intercambiando poco a poco por otros con ribete de color. 

Cuando tanto nosotros como nuestro entorno estemos acostumbrados a vernos con este distinguido complemento será el momento en probar nuevas combinaciones más alegres. 

La enorme oferta de pañuelos nos permite seleccionar entre ellos el que tenga no solo el diseño sino también los colores que más nos gusten. Así podremos hacer coincidir en el mismo pañuelo aquellos colores de los que más nos valgamos en las prendas del resto de nuestro conjunto. 

Un pañuelo en el que haya diseños azules y rojizos será francamente fácil de combinar con la mayoría de los trajes azules o con aquellas corbatas azules o donde haya algún dibujo, por pequeño que sea, rojo. 

Olvídate de normas y aplica las tuyas. ¡Si queda bien, qué más da! 

Conoce las normas básicas del buen vestir y una vez asumidas y comprendidas, rómpelas. Los grandes dandis de la historia han sido transgresores en su vestir y han sido los responsables de que muchas de sus innovaciones sean hoy ya todo un clásico. 

Y en lo que al pañuelo atañe, esta pauta no deja de ser menos válida. Todos vemos a caballeros que aún escogiendo un pañuelo cuyos colores y diseños nada tienen que ver con los del resto de sus conjuntos, consiguen resultados sorprendentes. 

sport. Los diseños y colores que los conjuntos de sport admiten con gran agrado nos permite introducir colores y diseños, además de diferentes formas en las que colocar el pañuelo en el bolsillo, que dan un toque de gran estilo y anulan la ausencia de corbata. 

Jeeves
elmayordomo@extraconfidencial.com