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Otras opiniones

Chiny, la chica de Feijoo, la doble moral de la derecha

Mayo 9, 2010

Dice el clásico que para conocer a un monaguillo no hay mejor cosa que darle un carguillo. O aquello otro de no pidas a quién pidió ni sirvas a quien sirvió.

Traigo esto a colación porque me llegan noticias desde Galicia respecto a la familia o aledaños del “lendakari” galaico Núñez Feijoo, nacido de una humilde aldea orensana de una más que pobre familia y que desde que el muchacho -ex socialista-, está sentado en la poltrona va a dejar cortos  a Touriño y Quintana en lo que respecto a su abuso y su mamandurria.

Desde su prima en el Hospital General de Orense a su compañera sentimental y algunos rumores que corren en la sociedad gallega y que tienen de los nervios a los dirigentes de Génova 13 porque el protegido de Romay Becaria ha sido uno de los que más caña a repartido a los “gürtel” y más insolidaridad ha hecho patente.

Modernidad y ejemplo

Feijoo tiene a gala y de ello presume de ser un chico de la derecha moderna, laica y huidiza de las antiguas referencias de la derechona. Pero que no sea sólo por la bragueta, gran presidente. Eso es muy fácil. Incluso aunque fuera homosexual no le serviría ello de salvoconducto para esa vitola.

Lo primero que tiene que hacer es gestionar bien el dinero público -lleva un año y hay docenas de denuncias sobre su dilapidación-y no aprovecharse de la confianza ciudadana en beneficio propio o de los suyos. Lo demás, poco puede hacer. Hasta el Tribunal Constitucional le ha dado un rapapolvo histórico en el tema de las Cajas y hasta Baltar le ha puesto firme en su tierra y en su predio del PP.

De modo y manera, Feijoo, que menos chulería sin causa. Hoy está usted subido en coche oficial y mañana puede dejar de estarlo.

Sólo por vivir en casa oficial, pagada por los ciudadanos gallegos, con una moza sin haber pasado por la vicaria o por el matrimonio civil no tiene usted patente de nada.

Por cierto, la tal Chiny, una modesta e ignota corresponsal de la gran La Región en Madrid, me pareció siempre una chica exportable pero me cuentan que se le ha subido el ribeiro a la cabeza. Digo yo que para qué coño tuvo que ponerse la mantilla negra para ir colgada del brazo de su novio, compañero, amante o lo que sea para ir a besar el anillo al Papa. ¿Sabía Benedicto XVI que estabais amancebados?

Esto es lo cabreante de la derecha. Predican una cosa y hacen la contraria. Hoy como ayer.

Feijóo&Chiny como paradigma de esa doble moral que irrita al pueblo llano y hace que aborrezca de su podrida y obscena clase dirigente.

A este paso, Feijoo, vas a durar menos que las galeuzkas de Anxo.

Graciano Palomo es periodista, analista político y Editor de Ibercampus.es