Menú Portada
A renglón seguido

Catalunya: Independence Day

Enero 19, 2016
puigdemont

En la práctica de jurar a lo Scarlett O´hara –¡[…] jamás volveré a pasar hambre!- se pone a Dios por testigo. Otros prefieren la acepción de recrearse con las divinidades a través de las injurias vertidas contra ellas en algunos ámbitos de trabajo y en el ocio tabernario. Algunos escogen perjurar en los estrados de un Juzgado. Y una minoría, incursa en los círculos del poder, se decanta por abjurar.

Pues bien, infinitivos de la primera conjugación aparte, prometer es la fórmula cada vez más practicada en la toma de posesión del cargo por los servidores públicos, cuasi <golpistas> para algunos, salidos de las urnas: un paso hacia delante. Mas el ex-presidente Mas no entiende de pasitos p´atrás; el único baile que domina es el de números, si bien en las sumas con las CUP ha restado importancia a su yenkista “paso al lado”: “Izquierda, izquierda –ERC-, derecha, derecha –CDC-, adelante, detrás… un dos tres”.

Puigdemont, apiojándonos sin piedad

En Cataluña, Catalunya para los idiomáticos puristas de última generación, han pasado del discutido “Junts pel <tal vez>” al comprometido “Junts pel ” con la elección del sucesor de Artur y Consellers. Para la elección del Primer Ministro de la Generalitat, hijo de pasteleros, ha habido puro pasteleo hasta alcanzar el momento más dulce: su nombramiento. El nou President no ha cedido sus derechos de imagen a la marca de quesos aunque su debut esté llena de agujeros, a lo Gruyère, de deudas; por ejemplo a las farmacias.

El desmelenado señor Puigdemont se ha mostrado como experto en plagas apiojándonos sin piedad. Hace unos años señaló que “los invasores” serían “expulsados”, lo que no estableció fue quiénes y cuántos ni su número de D.N.I. Lo que sí se le puede reconocer es, al menos, el ¿mérito? de desalojar a los socialistas del ayuntamiento de Girona en 2011 después de 32 años de hegemonía.

Un presidente más de lo mismo

Mientras el reciente cuerpo del Govern se aposenta sin perder los nervios, se enerva la polémica con tres sucesos: la publicación del cese de Mas en el BOE sin el sólito agradecimiento a su figura por los servicios prestados – cosa que no ha gustado-, la dimisión del fagocitado Duran i Lleida y el comentario, proferido por alguien de “la oposición”, de la portavoza anticapitalista Anna Gabriel: “La cabeza de un israelí (Mas) vale por la de diez palestinos (CUP)”. Bienvenidos al juego sucio más la pataleta de salida por la puerta de atrás.

El electo Carlos, al que Arrimadas –la arrimada política a Rivera (C´s)- cataloga de “un presidente más –Mas-, más de lo mismo”, levanta el pie del acelerador secesionista: “No está previsto hacer una declaración unilateral de independencia”. De momento está en la fase de iniciar el camino soberanista “con seguridad jurídica y con toda la legalidad posible”.

Consolidado El Proceso kafkiano, el cada vez menos timorato procés del Independence Day cobra fuerza. Por el momento intentan inocularnos el veneno del serpenteante ofidio separatista. ¿Servirá el antídoto del diálogo  para los próximos dieciocho meses?

Paco de Domingo