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Atando cabos

Cataluña independiente

Septiembre 5, 2012

Se nota demasiado que el giro radical independentista que están adoptando hasta los catalanes más moderados es una pose evasiva para intentar ocultar las miserias propias. El ridículo argumento consiste en que la culpa no es de la herencia recibida del anterior gobierno tripartito catalán, ni de la gestión actual, ni siquiera de la presión europea sobre la deuda española, la culpa es de España y esto ocurre porque no somos independientes.

El mensaje, en cualquier caso, está calando. Abanderado por CIU y seguido por lo demás. Se trata de organizar el próximo 11 de septiembre la Diada más independentista de lo últimos años. Ambiente que se transmite y que va aumentando conforme pasan los días.  Hasta el presidente del FC Barcelona, Sandro Rosell, se negó a responder a una pregunta en castellano alegando que estaba en un acto en l`Empordà  y que aunque le preguntasen  en castellano su repuesta sería en catalán. Al margen de lo que puedan pensar sobre esto los numerosos seguidores del Barca que viven fuera de Cataluña , o los socios del Barca en Andalucía, Extremadura, etc, el mensaje es claro: “quien no sea muy nacionalista, incluso independentista, no sale en la foto”.

El mantra del déficit fiscal

La pose tiene su origen en la nefasta gestión económica y en tapar la petición del rescate de Cataluña a España. Más de 5.000 millones de euros que pide con urgencia el gobierno de la Generalitat. Y para justificar la situación que mejor que sacar a pasear de nuevo el mantra del déficit fiscal.  Repetido mil veces. Cataluña tiene un déficit fiscal con el conjunto del estado español. Se olvida que quien paga son los ciudadanos y no los territorios. Y como los que soportan la carga son los ciudadanos, es tan injusto decir que Cataluña tiene déficit con España como decir que una persona que cobra más que otra tenga que pagar la sanidad, la educación, el desempleo de otra que cobra menos. En una sociedad democrática y justa opera el principio de riqueza entre los ciudadanos.  

Lo verdaderamente insólito, lo que revela hasta qué punto el nacionalismo radical se ha hecho dueño de la opinión pública, es que lo que sería percibido como barbaridad a nivel personal (yo no pago porque recibo como persona menos de lo que me da el estado),  es sin embargo admitido como argumento razonable en Cataluña. No es admisible decir que los ricos pagan demasiados impuestos para lo que les da la sociedad, sin embargo resulta aceptable decir que las comunidades ricas pagan demasiado para lo que nos da España. Nadie diría “estoy harto de mantener a los pobres, los parados y los desamparados con mis impuestos”, pero puede decir muy alto y orgulloso que “los catalanes estamos hartos de mantener a los andaluces”. Es cierto. Cada vez hay más catalanes que quieren la independencia, pero también hay cada vez más españoles que quieren lo mismo y que Cataluña sea independiente de una vez por todas.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio