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¡Qué fuerte!

Carta a un catalán español

Septiembre 12, 2013

Querido catalán español:

Escribo estas letras dos días después de la festividad de tú comunidad. Siento muchísimo que la celebración de vuestro día haya saltado a los medios por lo negativo más que por lo positivo que conlleva ser catalán. Como cualquier ciudadano de España, tú también estás orgulloso de pertenecer a una comunidad autónoma tan fascinante y maravillosa. Supongo que, cómo la mayoría, habrás pasado un día en familia, en la playa, de relax, aprovechando la libranza para ir al cine… como el resto de españoles hacemos cuando tenemos un día libre. Es una pena que la paz y tranquilidad de la vida cotidiana se vea empañada siempre por los políticos y los radicales de pensamiento y de actos. Mi respeto hacia los que piden la independencia es absoluto pero, he de confesarte que no lo es tanto hacia los políticos manipuladores que os engañan. Mas y compañía usaron promesas que luego no cumplieron para ganar unas elecciones, aunque esto no sea una excepción y esté de moda en todos los partidos. Pero prometer referéndums e independencia que no se pueden cumplir no está bien, más que nada porque se alienta el ánimo nacionalista de algunos y luego la frustración es muchísimo mayor y mira lo que pasa. Lo peor de todo es, independientemente del éxito o fracaso de los actos independentistas, las consecuencias y la notoriedad de los gilipollas de turno. Que varios encapuchados quemaran la bandera de España, la de Francia y la de la Unión Europea no muestra más que lo estúpidos que son y provoca las risas del resto de españoles ante la imbecilidad del acto. También quemaron una foto del Rey boca abajo mientras los manifestantes gritaban “muera el Rey”. ¡No hombre, no! Vale que quieran independizarse pero está muy feo pedir la muerte de alguien. Además, es una pena que no sean lo suficientemente valientes para hacer esto con la cara descubierta.

Nos importa un carajo
Nosotros, los españoles, nos importa un carajo todo esto, aunque sí es verdad que nos molesta un poquito que los actos se hayan pagado con dinero de todos y que, cuando Cataluña está mal, pida el rescate a España y sea España la que ponga la pasta año tras año con los presupuestos y con las ayudas, lo que quiere decir que España os conviene y mucho, al igual que al resto de españoles. Pero bueno, aquí, en este país, estamos para ayudarnos los unos a los otros, ¿no? Es una pena que un grupo de gente saque los pies del tiesto y lo único que consigan sea salir en la televisión. Porque en realidad no han conseguido otra cosa ya que, dos días después, la vida sigue igual para el ciudadano normal. Quería tú presidente asombrar al resto del mundo con la cadena humana. Si el resto del mundo casi ni sabe dónde está España, ¡como para saber qué es Cataluña! Pero tontos hay en todos lados y aquí en la capital, también han dado la nota otros encapuchados en contra de esos independentistas asaltando la sede cultural catalana para reivindicar que Cataluña es España. ¡Pues claro que es España! ¡Como si no lo supierais! Además, Cataluña está formada por catalanes y por una gran cantidad de andaluces, extremeños y de otras comunidades que se fueron a labrarse un futuro allí. Es imposible no darse cuenta de esa obviedad. De verdad, pobrecitos estos cobardes encapuchados. Tiene que ser muy incómodo vivir con tanto odio y rabia dentro de uno mismo.

Me despido ya de ti hasta el año que viene, que volveremos a tener los mismos incidentes intrascendentes. Mientras tanto, a ver si tu presidente se ocupa de los verdaderos problemas y no pierde el tiempo con quimeras imposibles. Hasta entonces, se feliz.

Rosana Güiza Alcaide