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Mensaje en una botella

Carmen Lomana y los perroflautas de corazón

Abril 12, 2012

Rick Deckard nunca tuvo problemas con la subida del precio del Metro porque no viajaba bajo tierra. En el año 2019, que es cuando transcurre la acción de Blade runner, los pobladores de la ciudad de Los Angeles se transportan en vehículos que circulan por el aire. Solamente se posan en el suelo para despegar o aterrizar. Deckard pertenece a un cuerpo policial dedicado a perseguir a los replicantes, unos seres de ingeniería genética de apariencia humana que huyeron de Marte para recalar en La Tierra. Y Deckard, como buen blade runner, corre que se las pela. O, por ser más preciso, vuela que se las pela.

En el tiempo presente, siete años antes de la acción que describe la película de Ridley Scott, la subida del precio del Metro de Madrid ha desatado una oleada de indignación en las clases más oprimidas. Una horda de peligrosos replicantes, nadie sabe si llegada del planeta Marte, proclama su descontento ante la decisión del Gobierno de Esperanza Aguirre. Entre los replicantes que se oponen a la subida destaca Carmen Lomana, que ha escrito en su cuenta de Twitter uno de los mensajes más demoledores de los últimos tiempos: “Estoy indignada con la subida del transporte público. Cada día me siento más perroflauta de corazón”. De auténtico espeluzno, ¿no les parece?

El concepto perroflauta de corazón va camino de convertirse en algo que supera barreras, que se eleva por encima de las clases sociales como se elevan las naves en las que viajan los replicantes que intentan escapar de los blade runners. Si Carmen Lomana es una perroflauta de corazón, ¿qué más se puede pedir a la humanidad? Si uno se para a pensar detenidamente en la respuesta a esta pregunta, es probable que no encuentre forma humana de articular palabra. Es probable que no tenga palabras.

La prima de riesgo

Usted puede ser un perroflauta de corazón. Basta con que se sienta muy cerca del planteamiento demoledor de Carmen Lomana, una mujer de mundo que probablemente conozca bien el mundo subterráneo porque probablemente viaja en Metro con asiduidad. No sólo eso: imagino que en su bolso de noche no faltan el Metrobús o el Abono Transporte, que nunca se sabe cuántas veces va a tener una que viajar en transporte público y así sale más económico. Los replicantes del año 2012 son perroflautas de corazón que controlan sus gastos mientras miran de reojo cómo va la prima de riesgo.

Hay pocas dudas de que el caso de Carmen Lomana es un claro ejemplo de replicante Nexus 6, conocido por tener una asombrosa similitud al ser humano. Este tipo de replicantes es, por cierto, el más buscado por los blade runners. ¿Vendrá desde el futuro Harrison Ford para liderar a los cazadores de replicantes y se encargará personalmente de localizar a la Nexus 6 más buscada? Si es así, puede estar tranquilo. Antes de entrar en acción, Carmen sabrá aparcar sus diferencias y paseará a Harrison por los sitios más chic de la noche madrileña. Ese día se tomará una pequeña licencia, como se estila entre los perroflautas de corazón, y llevará a su invitado en limusina. Al día siguiente ya cogerá el Metro si eso.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero