Menú Portada
Otras opiniones

¿Cárcel?

Julio 25, 2011

No deseo el mal a nadie.

Pero creo que lo mismo que un padre que no reprende las malas conductas de sus hijos abre el camino a mayores desatinos, le ocurre a una sociedad que no castiga los desmadres de sus mandatarios. “Educad a los niños y no tendréis que castigar a los hombres” .

El latrocinio ocurrido en algunas cajas de ahorros debe terminar con severas consecuencias para quienes hayan cometido delito. Hay que investigar escrupulosamente.

El abuso de presupuesto detectado en algunos ayuntamientos y comunidades autónomas debe ser sancionado con el máximo rigor. Es intolerable que se gaste sin fondos, que no se paguen las facturas, y dejar el muerto al que venga. ¿Qué país serio permite que entidades públicas no atiendan escrupulosamente sus compromisos de pago?

Los etarras deben cumplir sus condenas conforme a la ley, sin subterfugios, regateos ni componendas.

Los mangantes de la SGAE deben devolver lo mangado. La investigación debe llevar también a descubrir prácticas más sutiles, como por ejemplo que algunos directivos registren a su nombre las creaciones huérfanas que por desconocimiento o desidia del creador no reclaman su cuota de derechos de autor, y sumando muchos poquitos…

Cualquier corruptela debe ser denunciada. Este debería ser el verdadero movimiento 15 M. Un cambio radical en las actitudes de los ciudadanos que no permitan ni toleren la corrupción en ninguno de sus estadios. Es posible. En otros países es lo normal.

Si conseguimos inculcar en la sociedad la idea de que el dinero público SÍ es de alguien, en contra de alguna opinión ministerial, a España le esperan grandes alegrías. No es tarea fácil. Es difícil encontrar en España quien no aceptaría darse una buena mariscada, o un viajecito-de-lujo-todo-incluido, a costa de la tarjeta de crédito de mi amigo el concejal, mi primo el ministro, o mi compadre director general de alguna empresa pública. No quedan muchos como D. César.

Enrique García Mauriño