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¡Qué fuerte!

Cadena de desgracias

Abril 7, 2011

¡Cómo está el país! ¡Es que no hay por dónde meterle mano! Parecía que la decisión de Zapatero de no presentarse como candidato del PSOE en las próximas elecciones iba a convulsionar a la sociedad, para bien y para mal de los partidarios y detractores de la decisión. Pero ha pasado de puntillas por editoriales y columnas de opinión y no ha aguantado en la actualidad más que un par de días. Puede que, viendo la que se les venía encima, pensaran que el anuncio de la retirada se convertiría en el parapeto de la bomba informativa que está siendo el tema de Chaves en Andalucía. Pero está claro que Zapatero tiene menos fuerza que un mosquito y que no es tan importante como para obnubilar ciertas cosas y casos.

Desgracias en cadena

Todo está relacionado y encadenado entre si. Ha vuelto a subir el paro y, aquellos que negaban llegar algún día a los cuatro millones, hoy se los están comiendo con patatas e, incluso, llegarán a ver, a este paso, por desgracia, el número 5 en las unidades de millón. Pero las desgracias no vienen solas y, como consecuencia de esto, un hombre que está dentro de estas cifras de parados, tiene que ver como, además de perder su trabajo, una jueza le niega la custodia compartida de sus hijos por haber perdido el empleo.

 No entiende Su Señoría que un padre lo es con y sin trabajo y que eso no influye en la educación de un hijo. Pero imposible explicar esto a quién es capaz de arruinar la vida de un hombre con estúpidos argumentos que ya estaba arruinada de antemano por otros agentes externos. Si seguimos hilando, podríamos llegar muy lejos. Por ejemplo. Esta juez aplica unas leyes que han sido aprobadas por nuestros políticos. Estos políticos nos han llevado a la ruina y han conseguido que un país entero esté sufriendo las consecuencias de una mala gestión ante una crisis mundial. Nos piden que nos ajustemos el cinturón, suben los impuestos y aprueban leyes absurdas para conseguir recaudar más dinero a base de multas, por ejemplo.

Rubalcaba y el límite de velocidad

La jugada de Rubalcaba y los 110 en autovías les ha salido redonda. Aunque ha bajado el número de sanciones, la DGT está ingresando una media de 1,2 millones de euros diarios en multas, un 9,2% más de lo previsto. Una de estas multas puede haber recaído sobre este hombre de Barcelona al intentar no llegar tarde al juicio por la custodia compartida de sus hijos. No sería de extrañar. Y este pobre hombre, además, hoy cuando se levanta para buscar trabajo, realiza papeleo para recurrir la sentencia de esta jueza sin par y va a pagar una posible multa, se encuentra con la agradable noticia de que, además, nuestros políticos se niegan a ir en la clase turista de los aviones al parlamento europeo. Un billete que cuesta el doble o, mirémoslo desde otra cara del prisma, podrían ahorrarse una pasta tremenda si todos volaran en turista ya que la diferencia entre una clase y otra es una cortina azul que te separa del resto del mundo, claro que ellos no pertenecen al resto del mundo.

Es una pena que este hombre desgraciado, que es la imagen del resto de hombres y mujeres desgraciadas que hay ahora mismo en España, no haya tenido como padre a un Manuel Chaves. Si así hubiera sido, la vida le habría sonreído y todo hubiera sido mucho más fácil. Menos mal que este señor es catalán y no andaluz porque si no, sería el colmo de las desgracias y seguro que también estaba implicado en la trama de los ERE sin comerlo ni beberlo. Esto demuestra que, tal y como están las cosas, un español al azar, con un problema cualquiera, puede ser, sin querer, víctima de una serie de desgracias encadenadas generadas por culpa de otros, de los políticos en este caso. ¡Qué envidia de país! A veces sería mejor ser de Portugal, a pesar de todo.


Rosana Güiza

rosanagüiza@extraconfidencial.com