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No me moverán

“Buenas Empresas y Empresas Buenas”

Febrero 28, 2011

La paradoja de la economía española es que su PIB va mal, mientras muchas empresas van bien. Telefónica S. A., por ejemplo, ha anunciado este año su máximo beneficio histórico. Es una de las consecuencias de la crisis. Se drena el aparato productivo eliminando las menos eficientes. Así las mejores se refuerzan, al reducirse su competencia.

Pero además, en el caso de España, las “Buenas Empresas” emprendieron hace años una aventura internacional que ahora está dando frutos. La recuperación mundial es, para estas compañías, un factor de rentabilidad. Los grandes Bancos salvarán sus cuentas de resultados por el aporte de sus filiales extranjeras. Por otra parte, de vez en cuando, se desliza la noticia de que alguna de nuestras constructoras ha conseguido un excelente contrato para una obra en otro país y hay innumerables PYMES exportando. Son noticias de “Buenas Empresas”.



La esperanza de una recuperación saneada

 

Dentro del desolador panorama de la economía española, hay grupos empresariales con una salud envidiable. Lo mismo que hay otros sectores, como el inmobiliario, parte del financiero, en particular las Cajas de Ahorro, y alguna zona turística, que necesitan una fuerte reestructuración; y en eso están. Es otra de las consecuencias de la crisis. Pero, si lo consiguen, se convertirán en “Buenas Empresas”. Es la esperanza de que después de la enfermedad venga la recuperación saneada.


Pero, junto a “Buenas Empresa” se necesitan, también, “Empresas Buenas”. Compañías que trabajen con calidad en todos sus aspectos: en sus productos y servicios; en sus relaciones con sus clientes, proveedores, accionistas y otros stakeholders; y  en el trato y oportunidades que dan a sus empleados. De nada sirve que ganen mucho si no disfrutan de esos beneficios los ciudadanos del país… empezando por sus empleados.


Por eso, es importante que estas empresas alcancen, también, una buena puntuación de “Employer Branding” (marca de empleador). La empresa de trabajo temporal Ranstad realiza un estudio al respecto. Este jueves presentará sus resultados indicando cuáles son las empresas preferidas para trabajar por parte de los ciudadanos. No puedo descubrir a los ganadores -eso será lo que se haga en el Restaurante-Teatro de Madrid ‘Teatriz’, en acto convocado para ello-, pero, si puedo indicar dos características importantes de estas “Empresas Buenas”.



Seguridad de trabajo a largo plazo


Estas dos características son: a) seguridad de trabajo a largo plazo; y b) condiciones económicas. En estos momentos de desempleo los españoles desean empresas que aseguren el futuro profesional un cierto tiempo. Igualmente, en estos tiempos de mileurismo se buscan empresas que den condiciones económicas dignas.

Claro está que para que existan “Empresas Buena”’ tiene que haber “Buenas Empresas”. Compañías rentables, bien gestionadas que aseguren su viabilidad a medio y largo plazo y puedan pagar bien a todos sus componentes, no solo a sus dirigentes.

Afortunadamente podemos decir que en España hay “Buenas Empresas y Empresas Buenas”. De ellas dependerá la recuperación, mucho más que de las medidas que los Gobiernos tomen. Aunque los Gobiernos puedan facilitarles su función si actúan sensatamente o dificultársela, si derrochan nuestros impuestos, no son austeros y sólo piensan en recaudar sangrando a las “Buenas Empresa”, que entonces dejarán de ser “Empresas Buenas”.

J.R. Pin Arboledas es Profesor del IESE. Cátedra de Gobierno y Liderazgo en la Administración Pública