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A renglón seguido

Borbón… y cuentas nuevas

Enero 29, 2014

“Todos los españoles somos iguales ante ley” –así reza en la Constitución-manifestaba Su Majestad El Rey Borbón-, pero algunos más que otros –bueno, esto no-. No podía en aquel momento –Mensaje de Navidad de 2011– saber cuál sería el alcance del comentario, máxime cuando ya estaba su hijo político Iñaki inmerso en una investigación judicial de esas de “hurgarahí” (paronimia anfibológica de su apellido).

Con el paso del tiempo, e intentando equilibrar la balanza de las obligaciones ciudadanas por los injustos actos cometidos de forma activa o pasiva, resulta que algunos “han puesto el grito en el Cielo” “tomándose  el nombre del Altísimo en vano” y “armando la de Dios es Cristo” por Cristina.

El culpable, paradójicamente -el mundo del revés-, es un comprometido y laborioso Juez, de apellido Castro, que se ha empeñado en que segundas partes sí pueden ser buenas, persuadido de que la hija del Rey, a través de la segunda imputación –salió indemne de la primera- declare bajo algo más que una leve sospecha sobre la grave perpetración de blanqueo de dinero y delito fiscal, lo que ha comunicado, aireándolo a los cuatro vientos, incluso a los usuarios del aeródromo, en un auto con categoría de best seller judicial compuesto, para descomponerla, por 227 folios cargados de argumentos indiciarios. Así, y según uno de los abogados de la urdangarina, Su Señoría “se realiza como persona” ¿?

Recientemente el Sr. Spottorno, Jefe de la Casa del Rey, hablaba del “martirio” de pasión que estaba suponiendo esta situación, y que debía diligenciarse a la mayor brevedad. La dilación para la declaración se ha solventado,  al  no  ser recurrida –Abogado del Estado, Fiscal (Horrach) y el rocoso constitucionalista Junyent– la decisión del togado campechano.

La defensa, frente al “puñetero” atacante, arguye un argayo de enternecedores conceptos para amparar la inocencia de  la ex-inquilina de Pedralbes, tales como: “amor”, “pareja” y “confianza”, justo la que se gana en justicia con fianzas. Débil y poético bagaje para salir airosa de la imputación. Por mor del “amor al arte” trabajan los amigos de lo ajeno que lo convierten en anejo para su mercantil manejo. Se diría, que la imputación en calidad de declarante se convierte en una amputación de derechos para la realeza.

El mérito del Sr. Castro reside, entre otros, en no considerar las explicaciones de la Agencia Tributaria, Abogacía del Estado y Fiscalía Anticorrupción, quienes, al unísono, han hecho encaje de bolillos, para querernos encajar de forma poco artesanal las fétidas y hediondas bolas reales.

Los otrora vecinos del Paseo de Gracia puede que caigan en desgracia haciendo ella paseíllo cuesta abajo hacia el Palacio de Justicia, no el de Marivent en Palma donde vivieron como duques, y pueden palmar su libertad. Los que duermen en el mismo colchón…¿no?  

De cara al futuro y sin dar la espalda al pasado, cabría la contratación de  Drones –aviones no tripulados- para la vigilancia de los ladrones de guante blanco, para echarles el guante en tierra.

Paco de Domingo