Menú Portada
¡Qué fuerte!

Bodrios de arte

Febrero 17, 2011

Leo por ahí que Arco 2011 es considerada la edición del miedo. Esta Feria Internacional del Arte Contemporáneo abrió sus puertas el pasado miércoles por trigésima vez, a pesar de que la crisis también afecte a este sector ya que este año hay menos galerías, 197 en concreto, que representan a 21 países. Lo que me pregunto es por qué se la considera la edición del miedo. Puede ser por el miedo al poco éxito o al fracaso o, lo que es lo mismo, miedo a las pocas ventas. También puede ser miedo a la falta de creadores, cosa que dudo, porque ahora cualquiera se considera artista. ¿O será por el miedo que provocan algunas de las obras y tendencias que se exponen?

Tomada en su día la decisión de no volver a ir después de ver cómo ciertos bodrios son considerados obras de arte, no puedo evitar la curiosidad de husmear un poco y lo poco que he visto me horroriza. Es lógico que, para llamar provocar y atraer, se de más notoriedad a lo extraño, raro, particular y singular. Esto siempre llama más la atención que una obra pictórica normal y corriente, por ejemplo. Pero hay que arriesgar por culpa de la crisis y la clave de esta edición está en presentar nuevas tendencias, nuevas generaciones, tanto de artistas como de galerías, que me temo no tendrán mucho éxito si son como las de otros años en las que se expone una simple taza de WC como obra de arte.


Esto me pone en el blanco por no entender de arte y seré objetivo fácil de críticas por mi poco criterio artístico. Pero me arriesgo porque creo que somos una mayoría los que no entendemos de Arte. A este mundo sólo se dedica un sector específico, con alto poder adquisitivo, que mueve bastante dinero y con una idea de la estética y la originalidad que puede dejar bastante que desear, a veces. De hecho, este año, los grandes del Arte Contemporáneo se quedan atrás, entre bambalinas, para no hacer sombra a los que llegan con sus ristras de ajos, basuras esparcidas o brochazos sin sentido.



¿Mi habitación desordenada una obra de arte?



Veo una rebanada gigante de pan de molde mordida colgada en la pared, la foto de un tornillo, unas fotos horrorosas de desnudos entrados en carne, un esqueleto descompuesto asqueroso, fotos de caras de monos, un “que os jodan” en inglés pintado en una pared –parece ser que es más arte escribir un “fuck you all” que hacerlo en español-, una oficina desordenada –claro, que hay que tener mucho arte para desordenar una oficina como esa-,… ¿Mi habitación desordenada después de no saber qué ponerme sería también una obra de arte? ¡Lo que se está perdiendo el mundo por no exhibirla!
En fin, que no creo que ninguno de nosotros vaya a comprar unos cubos de basura pintados de colores para ponerlos en nuestro salón pero, ¿quién sabe?, puede ser objeto de deseo de coleccionistas y estoy haciendo el ridículo de mi vida con mi teoría sobre esto que algunos consideran obras de arte. En realidad iba a escribir sobre Alberto Contador, Marta Domínguez y la gran injusticia que es que les hayan acusado de algo que no han hecho, se le de un bombo terrible a nivel internacional y que luego, cuando se demuestra que son inocentes, nadie de los que les han perjudicado laven su imagen y quede manchada para siempre. Pero ver algunas fotos de estos “bodrios de arte” me ha superado.


Rosana Güiza



rosanagüiza@extraconfidencial.com