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Entre alfileres

Blancos y tonos pasteles para la alfombra roja más sosa de los últimos años

Febrero 23, 2015

Ni escotes, ni transparencias. Las actrices han apostado por el recato y la naturalidad, no han arriesgado nada. Por no hacerlo, no lo han hecho ni en el maquillaje ni el peinado.


Sí, muy correcta, ¿la más mona? Seguro. ¿La más elegante? Por supuesto, pero también la más aburrida. Tan blanca, tan rubia, tan rosa, tan recta… Gwyneth Paltrow estaba perfecta, como siempre, tan ideal que te quedabas dormida mirándola. De su Ralph and Russo destacaba la enorme rosa en el hombro izquierdo y el escote asimétrico que permitía un brazo totalmente descubierto. Me quedo, sin dudar, con Jennifer López. Guapísima, a pesar de la sosa coleta que eligió como peinado. El escote, de los pocos de la noche, el color “nude” y el diseño de su Elie Saab la han colocado muy arriba en casi todas las encuestas. 

Al igual que a Lupita Nyong’o, la triunfadora del año pasado. Más que expectación había a la entrada del Dolby Theatre para ver el look que había elegido la actriz ganadora de un Oscar el año pasado.

Los vestidos más incómodos y pesados de la noche

Y, por fin, llegó el momento. Apareció de blanco impoluto y con más de 6.000 perlas sobre su cuerpo con escote halter. La actriz méxico-keniata apareció vestida por Calvin Klein Collection, quien consiguió un contraste absoluto gracias al tono de su piel. Otra que debió acordarse del diseñador durante la larga ceremonia fue la flamante ganadora del Oscar a la Mejor Actriz de este año, Julianne Moore.

Para elaborar su Chanel, palabra de honor, con flores bordadas en blanco y negro se necesitaron 900 horas de trabajo y 27 personas. Destacaban sus 80.000 lentejuelas pero al ser su tono de piel tan blanco, el efecto era el contario que el conseguido con la piel de Lupita.

Lo peor de la noche

Sin lugar a dudas, los guantes de mosquetera o de limpiar, según se mire, de Lady Gaga fueron lo peor de la noche. Horrorosa, y eso que iba bastante más discreta de lo que nos tiene acostumbrados. El diseño, el brillo y el efecto mosaico diseñado por Azzedine Alaïa era un disgusto para la vista. Menos mal que tras el homenaje a “Sonrisas y Lágrimas” se nos olvidó todo. Zapatero, a tus zapatos.

Por Garbo