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¡Qué fuerte!

Beyoncé también sufre recortes

Junio 13, 2013

Beyoncé es el ejemplo perfecto de mujer perfecta. Cuando ella apareció, las que tenemos curvas vimos el cielo abierto y pensamos que el ideal de mujer por fin iba a cambiar. Ella gusta, y mucho, entre los hombres de todo el mundo. Es una mujer con curvas, sí, tantas que incluso en un anuncio de un conocido perfume tuvo que ponerse faja para apretarse un poco el culo y los muslos. Pero a Beyoncé se empeñan en hacerla delgada, en recortarla y retocarla para que parezca lo que algunos creen que es una mujer perfecta. La cantante se ha quejado porque en las fotos de la publicidad de la marca de ropa H&M le han retocado el cuerpo y la han estilizado tanto que le han quitado justo lo que más encanto tiene de ella: sus curvas. Esto pasó hace una semana, y esta, otro famoso diseñador, Roberto Cavalli, ha presentado un boceto con uno de los vestidos que lucirá en su gira de conciertos y es lo menos parecido a la Beyoncé que todos conocemos, ¡vamos!, que ni ella se reconoce.

Obsesionadas con la belleza exterior

Flaco favor hace esta gente a las adolescentes obsesionadas con la belleza exterior y la extrema delgadez. El mismo favor que nos hacen a las que estamos a régimen eterno porque no entramos en esos mini vestidos de tallas de muñecas. En la última pasarela Cibeles de Madrid salió a la luz como algunas modelos se alimentan con agua y poco más durante los quince días anteriores a un desfile porque si no, no son elegidas para desfilar. Las consecuencias en la salud de estas chicas es nefasta y la imagen que dan al resto de niñas y mujeres es peor.   Estos diseñadores tan influyentes como Roberto Cavalli o Karl Lagerfeld, -este último llamó gorda a la cantante Adele sin mirarse él antes el espejo y ver la momia que refleja-, no son los culpables de este problema con las tallas y las curvas de las mujeres, somos las propias mujeres las que se dejan influenciar por ellos y les dan veracidad a sus opiniones y gustos.

Todos los años surge la misma polémica cuando tienen lugar las pasarelas más importantes. El universo de la moda es un mundo fashion, lleno de glamour, lujo y belleza. Pero en realidad no todo es lo que parece. Vemos a modelos famélicas, anoréxicas y huesudas sobre las pasarelas más prestigiosas portando vestidos imposibles e imponibles que se supone que marcan tendencia al resto de las mujeres normales del planeta. Excepto algunas estrellas de Hollywood o famosas de altos vuelos, el resto de las mujeres mortales no podemos, por diferentes razones numéricas, ya sean económicas o de báscula, ponernos esos vestidos fascinantes que están hechos para chicas con tallas de niña. Cada vez que voy a comprar a una tienda, es más difícil encontrar ropa de talla 42. Las perchas están llenas de mini pantalones, mini blusas y mini vestidos de tallas 36 y 38 pero es difícil dar con una talla L. ¿Será porque es la más usada?. Quizás sea porque la mayoría de las mujeres estamos rellenitas, tenemos curvas y usamos tallas “anormales” para los diseñadores. Ellos se empeñan en demostrarnos que la mujer perfecta es aquella que sacan en sus pasarelas y para las que hacen sus vestidos, pero la sociedad no termina de convencerles de que las normales somos las de las curvas, no las de los huesos. Ni si quiera Beyoncé, una de las mujeres más espectaculares del planeta, consigue convencerles. Pues dejemos entonces que sigan viviendo en la ignorancia.

Rosana Güiza Alcaide