Menú Portada
A renglón seguido

BCE: pompa y circunstancia

Marzo 23, 2015

La caridad, bien entendida, empieza siempre por uno mismo. Algo así es lo que han debido pensar los impulsores de la faraónica y opulenta nueva sede del B.C.E. en Fráncfortya vol-. Nada importa los alrededor de 1.300 millones de euros que han supuesto su impulso y construcción; unos 350 por encima de lo presupuestado inicialmente.

Si no fuera porque el Banco Central Europeo forma parte del todo de la tan manoseada y poco prestigiada troika, el dato pasaría desapercibido. Algo más de doscientos mil millones de las extintas pero bien custodiadas pesetas: aproximadamente el mismo importe de “rubias” que los patriotas y compatriotas reservamos en algún lugar –incluso de La Mancha- sin saber muy bien para qué; excepto que sirva de alimento a la nutriente nostalgia.

Omnipotente tridente

Mientras nos vemos asolados por las decisiones del omnipotente tridente –F.M.I., B.C.E. y Comisión Europea– que todo lo puede (que se lo pregunten a los griegos) construidas sobre los innumerables recortes que invitan a sacar la recortada e instalarla a cañón tocante sobre las entretelas de sus dirigentes, éstos se lo pasan cañón gastándose la “tela” a bolsillo sonante y gastante.

Al bautismo de las dos torres afincadas en el tablero europeo acudieron, junto a las autoridades, unos fervorosos manifestantes ávidos de saludar a “Super”-Mario Draghi, presidente de la entidad, en la nueva “casa del euro”, quienes fueron recibidos por la comitiva policial como involuntarios plañideros –se utilizó gas lacrimógeno- y becarios de fogón –también gas pimienta-, al objeto de aplacar su tierna voluntad de reventar el acto de inauguración.

Consejos vendo, que para mi no tengo

Cierto es, que la delegación de Blockupy (grupo de animadores anticapitalista) estaba más ocupada en modificar el entorno ecológico de la ciudad teutona prendiendo fuego a los contenedores, que en depositar sus excusas en el de la basura orgánica. “Nadie es perfecto” como pontificaba la “pareja” del irrepetible experto en cítricos cinematográficos Lemon por nombre Jack.

Consejos vendo, que para mí no tengo; esta es la política de actuación de las instituciones europeas. En tanto que nos invitan por la fuerza a reconducir nuestro estado de su bienestar con fórmulas de austeridad que debilitan la autonomía de los miembros de la Unión Europea, el gigantismo del despilfarro brilla por su presencia en las nuevas instalaciones del Eurobanco.

Ciento ochenta y dos metros de acero, vidrio y cemento configuran el esqueleto y la musculatura de las dos mellizas, que, según algunas doctas voces, han adquirido ya el rango de liliputienses para albergar el desarrollo de la labor para la que han sido configuradas de forma ostentosa en Ostend con su pompa y circunstancia. La culpa, que siempre fue del chachachá, la tendrá, parcialmente, la docenita de años que se ha necesitado para su levantamiento.

Nada desdeñable resulta también el importe que se viene pagando por el alquiler de la anterior sede: 200 mil euros/mes que no van a ningún lado; bueno sí, al registro del bolsillo de la propiedad, de la que no tengo el gusto de formar parte.

A este ritmo, estamos más cerca de convertirnos –zona euro- en el continente de la única moneda en vez de la moneda única… púnicas al margen.

Paco de Domingo