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No me moverán

Bankia, tarifa plana de la Seguridad Social, crowdfunding y céntimo sanitario

Marzo 3, 2014

La semana pasada fue una semana con muchas noticias económicas. Bankia, el crowdfunding, la tarifa plana de la cuota de la Seguridad Social y el Céntimo Sanitario han ocupado las planas de los medios de comunicación. El viernes acabó con una serie de medidas por parte del Consejo de Ministros para mejorar la financiación de la PYMES acosadas por la falta de crédito.

Una de ellas es el apoyo al Crowdfunding que traducido al castellano viene a decir, más o menos: financiación por colectivos. Es decir, que en lugar de que uno o varios bancos presten dinero a una empresa, son varios particulares los que lo hacen aportando capital o deuda. Así, regulando estos sistemas y apoyándolos, el Gobierno pretende que el crédito bancario deje de ser el único sistema de financiación externa de las PYMES.

El crowdfunding es muy antiguo. De hecho fue el primer sistema utilizado en el capitalismo comercial. En la Europa del Renacimiento varios financiadores aportaban cantidades para una expedición de compra de materia primas, como la canela, en países lejanos y luego repartían los beneficios entre ellos. Ahora ocurre lo mismo, pero la difusión de internet lo hace más viable.

En la red las Plataformas de Inversión Participativa (así se llama el sistema) lanzan una oferta al mercado. Entonces los inversores aportan el capital o  préstamos. La novedad aportada por el Gobierno es que estas entidades estarán supervisadas por la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) cuando se trate de aportaciones de capital, o por el Banco de España, cuando se trate de aportaciones de deuda. Además se imponen una serie de restricciones, como la cantidad máxima a aportar para cada partícipe. Con ello se asegura una mayor transparencia y seguridad este instrumento financiero.

En España esta modalidad de financiación se daba de manera informal y escasa. La gran parte de los apoyos financieros de las PYMES procede de los bancos. Así que esta apertura a nuevas formas de financiación supone un reto a la tradición. El tiempo dirá si de desarrolla o no y si es eficaz o no.  

Tarifa plana de la Seguridad Social      

Pero no ha sido el crowdfunding la única medida aprobada. Rajoy anunció en el Debate del Estado de la Nación que establecería una tarifa plana de 100 euros en la cuota de la Seguridad Social para aquellas empresas que incorporases trabajadores con contrato indefinido para más de tres años. La medida tiene por objeto combatir el desempleo y la precariedad laboral.

La Tarifa plana suena bien, aunque hay que esperar al reglamento. Pero, como siempre pasa, no deja de ser una ayuda, que no será eficaz si la economía no crece. El empresario contrata cuando sabe que eso le producirá beneficios. En caso contrario su contratación se retrae. Además estoy seguro que, cuando se desarrolle el reglamento, habrá tal serie de cortapisas que utilizarlo será complicadísimo. Es el trabajo de los burócratas, reducir los grados de libertad de las iniciativas políticas hasta hacerlas casi inviables. De momento ya no se puede aplicar a los familiares de los empresarios. Y parece que la empresa no debe haber destruido empleo en unos meses antes del contrato. Lo mismo que el crowdfunding el tiempo dirá si es o no útil.

La UE descalifica el Céntimo Sanitario

Pero la moraleja es positiva. En la Unión Europea hay mecanismos que protegen a los ciudadanos del abuso de los poderes públicos. El caso del Céntimo Sanitario lo ha demostrado. Ahora que aumentan los euroescépticos es hora de divulgar sentencias como estas. Europa es también la Europa de los derechos ciudadanos, no sólo la de la unión económica. Conviene recordarlo cara a las próximas elecciones europeas.

Bankia saneada  

La noticia económica mejor de la semana es la de la venta del 7% de Bankia a inversores, con una ligera plusvalía. Hay que reconocer al equipo que encabeza Goirigolzarri que su profesionalidad ha triunfado. Bankia ya no es una entidad nacionalizada, sino un banco competitivo, el cuarto o quinto del país. Los inversores confían en ella. La hacienda pública española empieza a recobrar la inversión que hizo para reflotarlo. Sus impositores pueden estar tranquilos, de momento su dinero está a buen recaudo, aunque en el pasado, los que invirtieron en preferentes tuvieran sus quebrantos.

La lección es sencilla: poner profesionales al frente; no políticos. Me confirman que el Consejo de Administración de la nueva época fue contratado por sus credenciales profesionales a través de Head Hunters, sin interferencias, ni siquiera del FROB su propietario mayoritario después de la nacionalización. Es un aprendizaje que no se debiera olvidar nunca.

J. R. Pin Arboledas, Profesor del IESE, Director del Executive MBA, Madrid