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Mensaje en una botella

Así será el manifestódromo de Madrid

Mayo 31, 2012

Los hipódromos reúnen a quienes disfrutan de una buena carrera de caballos y los velódromos congregan a quienes gozan con las pruebas atléticas o ciclistas de velocidad. Se acabó. Llegó el momento de dar un paso más e innovar. Es la hora de crear los manifestódromos. Y Madrid no puede quedarse solamente en ciudad candidata o ciudad que ha pasado el primer corte. Madrid puede y debe ser ciudad organizadora. Madrid necesita un manifestódromo.

La capital de España ha acogido varios centenares de manifestaciones durante estos cinco primeros meses del año. Pero las calles de la ciudad, esos vasos comunicantes que hacen que fluya la vida en su interior, no dan más de sí. Llegará un día en el que la confluencia de manifestaciones no atasque sólo la ciudad, sino que acabe atascando las propias manifestaciones. Una manifestación provocará el embotellamiento de otra manifestación y así sucesivamente.

Madrid se convertirá en una manifestación en sí misma y no habrá escapatoria. Seremos ratones atrapados en una ratonera desde la que no se atisba una salida, por pequeña y remota que sea. No podremos avanzar ni tampoco retroceder. Nos quedaremos quietos, plantados en medio de la capital de las manifestaciones. No sabremos qué hacer con nuestras vidas. Sólo podremos empezar a contar en voz alta con la esperanza de no llegar a un número muy alto, no vaya a ser que nos perdamos y debamos empezar a contar de nuevo.

Equipado con wifi

Ana Botella tiene que coger el toro por los cuernos, como si ella misma hiciera el paseíllo en la Feria de San Isidro. La alcaldesa sumará otro motivo más para pasar a la historia de los regidores de la capital del reino: construir el manifestódromo que la ciudad necesita y convertir a Madrid en ciudad organizadora. Porque eso sí que va a ser organizar manifestaciones. Con su espacio delimitado, debidamente equipado con wifi para transmitirlo por las redes sociales y con puntos de conexión con líneas RDSI para que los medios audiovisuales no pierdan ripio.

El impacto, que es lo que buscan las manifestaciones, estará garantizado. La incomodidad para los habitantes de la ciudad, que es lo que molesta a los transeúntes, pasará a la historia. Así será el manifestódromo de Madrid, la solución que llevamos esperando desde hace años los que vivimos en la capital de esta vasta piel de toro. Quien acuda a hacer turismo a Madrid ya no se llevará como único recuerdo las manifestaciones que se ha tragado durante su estancia.

Nunca una inversión tan pequeña habrá hecho un bien tan grande. La vida entera no nos proporcionará tiempo suficiente para demostrar agradecimiento a la alcaldesa de Madrid. La figura de Ana Botella pasará a los libros de historia como la de una mujer ocurrente, emprendedora y valiente que no se arredró ante las dificultades. Será recordada como la primera regidora que se ocupó de que los madrileños tuvieran el mismo privilegio que su alcalde: escaquearse de los atascos provocados por las manifestaciones. Y sin necesidad de abrirse paso con escoltas ni coches oficiales.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero